La voz cinematográfica de Spike Lee


FERNANDA BARGACH-MITRE
Homines



En el mundo del cine norteamericano, dominado por superproducciones de alto potencial taquillero, donde el corte final (final de la película) no le pertenece al director en un 90% de los casos, el cine de autor más que una rareza es una hazaña. Spike Lee se ha mantenido como autor, director, actor y productor, pasando por el documental y la publicidad y prácticamente entregando una película por año con SU corte final, representando a los afroamericanos y a todos los directores NO casados con los grandes estudios. Este hombre, pequeño en estatura, ha levantado considerables controversias con sus films, reflejando en ellos no sólo la problemática racial sino de la sociedad contemporánea en general y de un sistema cruel donde la discriminación de las minorías es una constante.


Esta tarea de movilizar y polemizar a la audiencia, viene siendo la de Spike desde sus primeros films, pero fue con ‘Do The Right Thing’ (Haz lo Correcto), una reflexión sobre las tensiones raciales sumamente inteligente, que lo colocó entre los más controversiales y magníficos directores de esta era. De hecho el film no sólo ganó una nominación al Oscar como mejor guión sino que está considerada por el ‘American Film Institute’ entre los 100 grandes films de todos los tiempos. La cinta describe los acontecimientos en un barrio multicultural, en el día más caluroso del año, logrando mostrar con humor los abismos raciales entre las minorías en Estados Unidos.

En 1990 facturó ‘Mo’ Better Blues’ adentrándose en el mundo del jazz, donde colaboró con su padre, músico de este género, quien realizó la música del film.

En 1991, Lee era otra vez el centro de la controversia con su film ‘Jungle Fever’ que trataba las relaciones amorosas interraciales a partir del romance entre una italo-americana y un hombre de color. Nuevamente el director encaraba el dilema de los divisionismos, la intolerancia y el racismo.

En 1992, tuvo la oportunidad de trabajar en uno de sus más apasionados proyectos: ‘Malcom X’, que se convertiría en una de las películas más importantes sobre los derechos civiles. Para poder financiar la media hora extra que los estudios se negaban a pagar, Spike conto con la solidaridad de personajes como Prince, Tracy Chapman, Michael Jordan, Bill Cosby, Oprah Winfrey, que salvaron el proyecto gracias a su aporte. Se trata de un film contundente, algo largo, pero profundo que revela la historia de uno de los personajes afroamericanos más influyentes en lo que a derechos civiles se refiere, en la lucha que ha llevado esta minoría a lo largo de su historia.

Como para alivianar las tensiones, su próxima película ‘Crooklyn’ (1994), fue una comedia crítica sobre una familia que vive en Brooklyn, que contiene muchas experiencias de la propia infancia de Spike en los tempranos 70 y fue escrita en colaboración con sus hermanas. Un film agradable, pero no de los mejores de este creativo.

En 1995 ‘Clockers’ llega a las carteleras: un drama sobre el crimen urbano basada en la novela de Richard Price y producida por Martin Scorsese, denuncia el problema de la droga, la pobreza y la falta de opciones de las minorías; generando polémica y despertando reflexiones. Con una bien construida trama, el matizado perfil de los personajes, el abierto final lleno de sugerencias, si bien la película parece diluirse por fragmentos, el resultado final es una historia movilizadora, que vale la pena ver.

Su próximo film ‘Girl 6’ (1996) se adentra en el mundo del sexo telefónico a través de la historia de una actriz desempleada que se ve obligada a trabajar como operadora ‘sexual’ por dinero. La película no tuvo críticas favorables y se la consideró superficial comparada con sus trabajos anteriores. Es cierto que dentro de la filmografía de este director esta película luce algo superficial, sin embargo se trata de una cinta entretenida con un trasfondo social interesante.

Para realizar ‘Get on the Bus’ (1996), también obtuvo colaboración de amigos actores como Danny Glober y Wesley Snipes. Esta película transcurre en el trayecto a la histórica marcha ‘Million Man March’ que se realizó a favor de los derechos civiles de los afroamericanos y que de manera genial trata las irreconciliables diferencias entre un grupo de hombres que se dirigen hacia un lugar por una misma causa. Toda la película transcurre prácticamente en una sola locación, el autobús que los transporta, y sin embargo no pierde nunca el ritmo ni se hace tediosa y es una crítica directa a las diferencias que parecen irreconciliables entre la minoría afroamericana, induciendo que sin la unidad necesaria, dicha minoría tiene menos posibilidades de lograr acuerdos y logros sociales.

En ‘He got Game’ (1998) Spike se adentra en el significado del basketball para los afroamericanos: la posibilidad de salir de la pobreza, de acceder a estudios universitarios, de tener fama y dinero. Un equivalente a lo que sería el fútbol, para las clases bajas, en países como Brasil, Argentina o Colombia. Narrando la historia entre un padre y un hijo, aprovecha el chance para denunciar el sistema judicial, los mecanismos de poder y la realidad de la mayoría de los afroamericanos que viven con bajos recursos. Un film ácido, que no duda en atacar el mundillo del basquetbol, los grandes intereses que rondan la selección de jugadores, el significado social de lograr el éxito en la NBA y los efectos que el mismo tiene en los atletas.

Nuevamente levantó revuelo con el estreno de ‘Summer of Sam’ (1999), su primera película con actores blancos en los papeles principales, ambientada en Brooklyn en 1977 cuando un asesino serial, David ‘Son of Sam’ Berkowitz, aterrorizó a toda la ciudad. Casualmente en uno de los veranos más calurosos registrados en N.Y, se refleja la intolerancia hacia todo lo ‘diferente’ o ‘sospechoso’ y se recrea una época pre-sida, donde el disco music y las drogas ocupaban un lugar central.

En ‘Bamboozled’ (2000), Spike nos presenta una sátira sobre la situación de los afroamericanos en los medios televisivos norteamericanos. Basa su idea en la discriminación, un hecho real que enfrenta el escritor negro al entrar a un mundo donde el 75% de los escritores son blancos. En ‘Bamboozled’, este joven escritor, Pierre Delacroix, trata de darle al público lo que quiere a través de un show con caras pintadas, con corcho quemado o untadas de betum, alternando la danza y la comedia, como en los shows más populares de los principios de la industria del entretenimiento americano. Así crea ‘Mantan: The New Millenium Minstrel Show’, que le otorga un rápido ascenso y una estrepitosa caída. El show es alabado por la prensa por la capacidad de hacer comedia acerca de viejos estereotipos. Pero ¿son realmente estereotipos?. Spike deja que la audiencia decida por si misma. ‘Bamboozled’ mezcla la comedia con interesantes comentarios acerca del funcionamiento de los medios, especialmente la televisión. Si bien la temática está bien expuesta, la película se hace un poco larga (dura 2:15 min) y carece de fuertes actuaciones. Sin embargo, como todo trabajo de Spike Lee, vale la pena verlo porque indudablemente nos hace pensar.

En el año 2002 realizó un film muy potente ‘25Th Hour’ (La hora 25), protagonizada por un genial Edward Norton y que se adentra en la historia de una traficante de poca monta, que tiene un día de reflexión antes de tener que presentarse a las autoridades. Ambientada en una New York después del 11 de septiembre, la cinta abre con las haces de luz gigantes que se colocaron en el primer aniversario en la zona cero y que después se apagan generando un vacío difícil de olvidar. Spìke Lee nuevamente enciende la llama, con este poderoso drama existencial que nos recuerda uno de sus primeros y geniales trabajos: ‘Do the right thing’ (Haz lo correcto). Ambas películas transcurren en 24 horas y en ambos casos pasan varios días y uno sigue recordando el film porque nos desafían a pensar y re pensar nuestros valores éticos.

En el 2004 hizo la comedia ‘She Hate me’, una mezcla de humor y drama, que si bien logra el cometido de entretener, no deja huella. En el 2006 realizó su película más taquillera hasta el momento ‘Inside Man’, protagonizada nuevamente por su preferido: Denzel Washington acompañado de tremendo elenco incluyendo a Jodie Foster, Clive Owen, Willem Dafoe y Christopher Plummer. El resultado es un thriller dramático de alta tensión, inteligentemente realizado. En manos de otro director se hubiese tratado de otra película más sobre policías y ladrones, pero bajo la batuta de Spike Lee, los personajes adquieren trascendencia en una relación fascinante e impredecible. Para algunos puede resultar banal en comparación con otros trabajos de este director, sin embargo su sello está presente, en el excelente hilo narrativo, la cuidada factura, y la fuerza de impacto.

Este año, veremos ‘Miracle at St. Anna’ ambientada en Italia durante la Segunda Guerra Mundial, narra la historia de 4 soldados negros norteamericanos que se ven atrapados en un villa de la Toscana durante el conflicto. Aparentemente cargada de crítica viene este film donde el director pone sobre la palestra el racismo que sufrían los afroamericanos dentro de una armada que para el momento histórico parecían detestar a los negros más que al propio enemigo bélico. Esperamos ansiosos su estreno.

Sin duda, Shelton Jackson Lee, nacido el 20 de marzo de 1957, hijo de un músico de jazz y una maestra, ha desafiado a través de sus películas décadas de estereotipos, estableciendo una nueva arena de acción para que la cultura afroamericana sea escuchada. Sus críticas socio-políticas han despertado conciencias alrededor de todo el mundo Especialmente en el marco del mundo actual, en el que se hacen inocultables los renacimientos del racismo, particularmente en Europa con un resurgimiento del neonazismo de envergadura institucional, tal como sucedió en Austria, con Joerg Heider en el gobierno, o la reaparición de los ‘Skin Head’, que se asemejan bastante a lo que fueran (o es) el Ku Klux Klan o los movimientos religiosos extremos en medio oriente, con sus escandalosas secuelas de barbarie.

En este contexto, las películas de Spike Lee son una denuncia intensa que pone sobre el tapete el tema de la discriminación social y en un país como el nuestro donde el 80% de la población vive en estado de pobreza, vale la pena pensar seriamente en la discriminación que sufren día a día más de la mitad de los Venezolanos; situación que parece repetirse en toda Latinoamérica y en general en el tercer mundo.

El cine de este director, acusado injustamente de panfletario, despierta reflexiones, genera opiniones, llama la atención sobre temas sobre los que pocos quieren hablar en profundidad y es sin duda un disparador de pensamientos. Se trata del séptimo arte que se agradece, ese que nos mueve y que posee la firma de su realizador en lo que representa otro tipo de cine de autor: Indudablemente, un director con sello propio que viene dejando su huella en la historia del cine.

Israel blinda a militares y políticos por temor a que sean juzgados

A.PRADILLA-A.INTXUSTA
Gara




Israel tratará de blindar a los soldados que participaron en la masacre de Gaza para evitar que sean juzgados por crímenes de guerra. El Ejecutivo de Tel Aviv busca frenar las posibles demandas que ya están elaborando diferentes organizaciones que trabajan en el ámbito de la defensa de los derechos humanos, tanto palestinas como internacionales, después de la ofensiva sionista contra Gaza.

«Apoyaremos a todos los oficiales que hayan participado en las operaciones militares», aseguró el primer ministro israelí, Ehud Olmert, antes de la sesión de su Gabinete del pasado domingo. «Oficiales y soldados deben saber que están a salvo de los tribunales», insistió.

Entre las medidas aprobadas por el Gobierno están la prohibición de publicar los nombres de los militares envueltos en los ataques, así como la creación de un cuerpo de abogados para poner freno a las denuncias y al que deberán dirigirse los soldados cuyas credenciales ya han sido hechas públicas. Además, se les ha recomendado no viajar a determinados lugares en donde podrían ser arrestados, como los estados español y francés, Gran Bretaña o los países nórdicos.

Preparando la defensa

«Israel tiene miedo. Se ha tomado en serio la posibilidad de que sus criminales de guerra se sienten en el banquillo», señaló esta semana el abogado de una ONG palestina que prefirió no dar su nombre ante el temor a posibles represalias. «Están preparando ya su defensa, publicando vídeos y fotos para justificar sus ataques y dificultar nuestra labor. ¿Cómo vamos a saber que un punto negro grabado desde un satélite es un arma o no?» En esas grabaciones se han suprimido los nombres y las graduaciones de los oficiales que participaron para que su identifica- ción sea imposible.

Diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos están recogiendo testimonios y pruebas entre la población de Gaza con el objetivo de presentarlos ante los tribunales. «Es un trabajo largo, pero hay que documentar lo que ha ocurrido», indicaron las mismas fuentes, que mostraron su esperanza de que «dentro de diez o veinte años» pueda abrirse una causa general por los crímenes de guerra ocurridos durante la ocupación militar en Palestina.

La posibilidad de remitir las investigaciones a tribunales extranjeros, como en el caso actual de la Audiencia Nacional española, es sólo una de las vías que barajan estas organizaciones palestinas, aunque por el momento ha constituido el medio más efectivo. De hecho, antiguos altos cargos israelíes ya han sido perseguidos por ataques ocurridos durante la primera Intifada, como el actual ministro de Seguridad Pública y miembro del Kadima, Avi Dichter, quien está siendo procesado por un tribunal en Nueva York. Otra figura clave durante los últimos años de la ocupación, el general retirado Doron Almog, tuvo que refugiarse en su avión en 2005 y regresar a su país sin poner un pie en Londres ante la presencia de policías británicos dispuestos a detenerle.

Iniciativa inviable

Aunque el recurso a tribunales foráneos ha sido la iniciativa con mejores resultados, las organizaciones de defensa de los derechos humanos también barajan otras opciones, como la apertura de un proceso en el Tribunal Penal de La Haya o la creación de una corte especial para juzgar la ocupación, del mismo modo que ocurrió con la guerra de los Balcanes.

«No es muy realista, ya que Israel no ha firmado el tratado de la Corte Penal Internacional», reconoció este abogado, quien señaló que sólo una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas podría dar luz verde a este proceso, como ocurrió con el conflicto de Darfur, en Sudán.

De todos modos, las propias organizaciones consideran esta iniciativa inviable ante la posibilidad de veto de Estados Unidos. Un muro con el que también se chocaría la segunda opción. «Tendría que recibir el apoyo de muchos países, por lo que la situación actual no va en este sentido. Por el momento, desarrollamos campañas de presión pero no creemos que puedan tener efectividad en un futuro próximo», asegura.

En esta situación, el trabajo de los activistas de derechos humanos y expertos en Derecho se centra en la recogida de testimonios y pruebas con los que acusar a los cargos israelíes. Una investigación que podría alargarse durante años.

«Tenemos contactos con abogados de diversos lugares, entre ellos del Estado español, aunque todavía se trata de labores previas», afirman.

El impacto por los cerca de 1.500 muertos y más de 5.000 heridos provocados por el Ejército sionista ha puesto en marcha también a los escasos movimientos contrarios a la masacre dentro del propio Israel. Una de las iniciativas más conocidas ha sido la página web www.wanted.org.il, en la que aparecen las fichas de Ehud Olmert y otros 14 altos cargos de su Gobierno y se insta a abrir un proceso judicial contra ellos en el Tribunal Penal Internacional de La Haya.

Además, siete organizaciones del ámbito de los derechos humanos han presentado un manifiesto en el que se denuncian los malos tratos y las torturas sufridas por los ciudadanos palestinos detenidos por el Ejército sionista. Tímidas reacciones de una sociedad que ha apoyado mayoritariamente la masacre cometida en la Franja de Gaza.