El 'petroestado' de los Obiang


La maldición del oro negro. La ex colonia española ejemplifica cómo la riqueza del petróleo no acaba con la pobreza


PERE RUSIÑOL
Público


Los aviones que llegan atestados de ejecutivos del petróleo aterrizan en un aeropuerto pequeño, pero moderno, reluciente y con aire acondicionado a discreción. Fuera, arranca una gran autopista, con pocos coches y muchos carriles, inaugurada recientemente. A la derecha y a la izquierda se construyen nuevos edificios y las nuevas obras terminadas rascacielos, estadios deportivos se observan en cualquier dirección que se fije la vista.

¿El golfo Pérsico? No. Esto es Guinea Ecuatorial, la minúscula ex colonia española sumida en la pobreza pero en pleno boom petrolero y espectacular transformación. Los derechos humanos se pisotean como siempre Teodoro Obiang lleva 30 años en el poder y su imagen es omnipresente y obligatoria: grandes carteles en cada esquina le felicitan por su 67º aniversario, pero el único rincón de África que habla español ya no es más el patito feo: ahora es algo parecido a El Dorado, un petroestado que crece por encima del 15% gracias al crudo, que aporta el 95% de los ingresos del Gobierno.

Fracaso español

El origen del milagro que ha ensanchado aún más las diferencias sociales, ya muy pronunciadas es consecuencia de un fracaso español, otro episodio desgraciado de las complejas relaciones entre Guinea y España.

El pasado viernes, Obiang se regodeaba de ello en su insólito encuentro ante la prensa española, que acompañó al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en su visita oficial. "Le cedimos todo a España [Repsol] para que buscara petróleo y mucho tiempo después dijo que no había nada", desgranaba con cierto rintintín Obiang en su gran palacio de Bata, la capital continental del país. Y añadió: "España se fue y entonces vino aquí una sola persona, Walter, que en seis meses empezó a descubrir petróleo".

Walter era en realidad una empresa tejana, una wild carter, como se llama a las compañías especializadas en olfatear el petróleo en lugares de riesgo. Los pozos, ingentes tanto como los de gas, ahora en pleno lanzamiento, llegaron así a manos estadounidenses y en seguida, a mediados de la década de 1990, explotaron en beneficio final de las compañías estadounidenses ExxonMobil y Marathon Oil.

Hoy en día, Guinea Ecuatorial, con capacidad para producir 400.000 barriles de crudo al día, es el cuarto productor de África Subsahariana por detrás de Nigeria, Angola y Sudán y las empresas españolas, incluida Repsol YPF, tratan de reengancharse al maná que hace unos años pudo ser enteramente suyo.

Las grandes multinacionales han encontrado un filón, del que unos pocos ecuatoguineanos sacan también tajada. La organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) acaba de lanzar un informe demoledor, elaborado tras una investigación de cuatro años, que muestra hasta qué punto el petróleo ha enriquecido al presidente y a su clan.

Las cuentas corrientes del Estado y de la familia del prócer y su camarilla se confunden, lo que condena a la pobreza a miles de personas que el mundo llama pobres y Obiang prefiere calificar de "holgazanes". Ese el término que empleó en un encuentro con la prensa española el pasado viernes, a lo largo del cual afirmó que la riqueza del petróleo sí se reparte "salvo entre los holgazanes" y que su régimen es democrático y él es un dictador en la medida en que "dicta las normas".

Condiciones como en Afganistán

En un país tan pequeño entre 500.000 y un millón de habitantes, según las fuentes, esta lluvia de petróleo y gas podría servir para alcanzar el hito de erradicar la pobreza al menos en un país de África. Pero se trata por ahora de una ensoñación: "Las condiciones de vida de la población equivalen en la práctica a las de Afganistán, cuando la renta per cápita del país, gracias al crudo, es parecida a la de España", subraya Lisa Misol, una de las investigadoras que firma el informe de HRW.

Los datos oficiales son un pelín matizados, pero igualmente rotundos. El PIB per cápita en paridad de compra de Guinea Ecuatorial supera, según el Fondo Monetario Internacional, los 18.000 dólares, la misma cifra que tenía España en 1997. O sea, anteayer. Y el dato es el mejor de todo el continente africano no sólo de la región subsahariana, sólo superado por las islas Seychelles, que tienen muy poco que ver con África.

Guinea Ecuatorial ocupa el puesto 127 sobre un total de 177 en el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas. Por tanto, sobre el papel está mejor que la mayoría de sus vecinos, no sólo en indicadores de renta, sino también en servicios. Pero, paradójicamente, el boom petrolero está haciendo añicos algunos indicadores sociales que antes eran aceptables en el contexto africano, como pone de manifiesto un estudio de este mismo mes del Center for Economic and Social Rights (CESR).

Algunos de los datos que aporta este centro con sedes en Nueva York y en Madrid, extraídos de documentos de referencia de Naciones Unidas, son contundentes: por ejemplo, el 60% de la población vive con menos de un dólar al día. Otro: el acceso a agua potable en áreas urbanas es sólo del 45%, el peor dato de todo África.

La mortalidad infantil, a peor

Y lo que es peor: algunos indicadores básicos incluso han retrocedido desde que empezó el boom petrolero. Como la mortalidad infantil: entre 1995 y 2006, la supervivencia entre los menores de cinco años ha pasado de 813 a 794 por 1.000, cuando la evolución del continente ha sido positiva. O el ratio de escolarización primaria, que siendo de los mejores del continente ha pasado del 92% al 87%, según el CESR.

Los efectos visibles del auge petrolero son, sin embargo, evidentes más allá del clan que rodea a Obiang. Y no sólo en obras para la glorificación del Líder o en infraestructuras para acelerar las posibilidades de la industria petrolera. Lo cierto es que también hay obras espectaculares en marcha para el disfrute de las clases populares, como un gigantesco paseo marítimo en Bata, de más de cinco kilómetros.

"El gran problema es que la industria del petróleo acabará con todo el tejido económico anterior", lamenta Plácido Micó, el único diputado opositor en un Parlamento de 100 escaños. "Esto es un espejismo de desarrollo: tras el boom, cuando el petróleo se acabe, las élites se habrán enriquecido, pero el país estará mucho peor", lamenta el menudo y valiente diputado opositor.

En Bata, los contrastes están a la vista de todos, incluso de las delegaciones invitadas que, como la española a la que se integró Público, no tienen posibilidades de moverse fuera del autobús oficial.

Mientras en el paseo marítimo se está construyendo una réplica de la Torre Eiffel, que se llamará Torre de la Libertad, en el interior de la misma ciudad, a unos pocos metros, se amontonan las pseudocasas con techo de lata. Y ratas grandes como gatos devuelven a la dura realidad hasta al más entusiasta apologista de Guinea Ecuatorial.

Despedidas (Departures), acariciar el alma ausente


BLANCA VÁZQUEZ
La República cultural




En la última celebración de los premios Oscar tenía una clara favorita en la categoría de película de habla no inglesa, “Entre les murs” de Laurent Cantet. Llega ahora a las pantallas la cinta japonesa que le quitó la estatuilla a la francesa, y la verdad, aspirando la lírica poética y la delicadeza de la puesta en escena de Departures (Okuribito, Despedidas) de Yojiro Takita, no puedo por menos que entender la elección, siendo tarea más que complicada, especialmente cuando esta sección auna películas tan o más extraordinarias que las de la categoría principal.

Takita ha compuesto con maestría y manos de delicado embalsamador un suave relato del traspaso del alma humana a “otra cosa”, como dice en un momento dado uno de los personajes, más exactamente expresado que “otro mundo”. Un frágil y delicado argumento que, sin embargo, contiene toda la dureza de la perdida mayor que existe, la vida. Bien acompañado por una música sublime que le confiere a lo contado una poderosa emotividad , Departures, se alza en todo un placer cinéfilo como en pocas ocasiones localizamos en la gran pantalla.

Sin pretensiones egocéntricas, ni vanidades autorales concentradas en epatar al máximo, Takita hace que volvamos a degustar ese tipo de cine sencillo pero tremendamente profundo, del que ojeamos un curioso costumbrismo localista, auténtico, no impostado, algo como lo que viene ocurriendo con la extraordinaria cinta de Claudia Llosa, La teta asustada. En cierto modo ambas cintas tienen mucho en común, la muerte como centro de la historia, la preparación del cuerpo sin vida para rendirle una sentida despedirse, la música (o cantos) como expresión de la soledad del alma y la perdida, la comunión espiritual entre los miembros de un pueblo mediante sus ritos y costumbres con el fin de reconfortarse del vacío existencial que se soporta como una carga pesada. Pero también me remite el trabajo del realizador japonés a la suprema serie norteamericana de televisión Six Feet Under, a su mirada inteligente sobre la muerte, su afiche para recordarnos nuestra propia mortandad, algo que ignoramos muy sutilmente, cegándonos ávidamente con un materialismo sin fin.

Las imágenes de la cinta nipona ganadora de un Oscar se hacen suaves, pacíficas, reconfortantes, hipnóticas ya desde el mismo comienzo, en las que Takita nos alecciona sobre la delicada labor de amortajador de Daigo (Masahiro Motoki), un joven músico que se ha instalado, junto a su esposa, en un pueblo al noroeste de Japón, Sakata, después de perder su trabajo en una banda de Tokio. Con aprensión y muchas dudas consigue encontrar, en este nuevo y -mal visto- trabajo y gracias a su maestro Ikuei (Tsutomi Yamazaki), el confort vital que no tenía antes, especialmente al descubrir poco a poco como su labor ayuda a soportar el sufrimiento de los que quedan. Casi como la ayuda de sacerdotes, reconforta la labor de estos embalsamadores en tales momentos de angustia y zozobra. Yojiro Takita realiza un sorprendente trabajo de montaje con las escenas más subyugantes, las de la preparación de los muertos, en las que ha omitido el componente morboso o sangriento, dejando la resolución de alguna escena desagradable en la expresión de los actores, como la tarea de amortajar a una anciana encontrada en su hogar en un estado lamentable después de varios días muerta.

Al mismo tiempo el realizador también enfatiza otras pérdidas, la del padre, por ejemplo. Daigo fue abandonado por su padre en su niñez y fue criado por una madre sola. Hecho que es reflejado a través de ciertos matices poéticos en la cinta, (especialmente hermoso resulta la alusión a la carta-piedra), si bien en ocasiones rozando el exceso lírico, pero que no producen desequilibrio en el conjunto.

Imprescindible apuntar que a pesar de ser la muerte el tema central, así como la recuperación de rituales tradicionales nipones, la música forma parte esencial del argumento, alzándose en algo más que en simple banda sonora, haciéndose personaje en determinadas escenas, y evitando, al mismo tiempo, su continua evidencia como si de un moscardón se tratara, algo que resulta incómodo en muchos filmes. Así los maravillosos sonidos de las telas en la preparación del cadáver acentúan ese hipnotismo de las escenas.

Departures no tiene nada de deprimente, a pesar de su temática. Todo lo contado está suavizado con un tono humorístico que aligera el peso. Un humor, pareciera procedente del teatro operístico Nôh, que auna economía de expresiones, con repentinas reacciones saltarinas, muy curiosas.

No dejen pasar esta maravilla que contribuye a comprender y aprender de otras culturas, (esa manera disciplinada, devota y paciente de hacer su trabajo que tiene la sociedad japonesa), a reflexionar sobre nuestra propia existencia y lo necesario que son algunos ritos para aplacar la angustia de saber que somos seres mortales. Ah! no olviden sus pañuelos.

Algunos 'peros' a la reforma de la Ley de Extranjería

MARÍA SÁNCHEZ DÍAZ
Soitu




La reforma de la Ley de Extranjería está a punto de iniciar su andadura parlamentaria. Después de que el Consejo de Ministros aprobara el texto definitivo hace dos semanas, el Gobierno tiene la intención de llevar el documento al Congreso la próxima semana, cuando se celebrará un Pleno extraordinario para debatir las enmiendas a la totalidad por vía de urgencia.

Aunque todavía le queda por delante un largo tránsito, que retrasará la aplicación de la norma hasta el otoño, la inminencia del debate en el Congreso ha vuelto a poner sobre la mesa las críticas de las asociaciones por los derechos de los inmigrantes. Vamos a desgranar algunas de las novedades más sustanciales que contiene el proyecto del Gobierno socialista, que adapta las directivas europeas de inmigración a la legalidad española, y a confrontarlo con la opinión de Mauricio Valiente, portavoz y ex director del servicio jurídico de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Aunque el Ejecutivo ha suavizado el tono con respecto a los primeros borradores, esta organización sigue criticando el carácter "restrictivo" de la ley.

Ampliación del plazo de internamiento

Uno de los principales cambios que contempla la reforma redactada por el Ejecutivo es la ampliación a 60 días de la estancia en los centros de internamiento. El plazo máximo legal que existe actualmente es de 40 días. La polémica directiva de retorno de inmigrantes, aprobada por la Unión Europea y conocida como la 'directiva de la vergüenza', establecía un periodo máximo de 18 meses. Pero la normativa comunitaria no obliga en ningún caso a ampliar el tiempo de retención, como ha hecho España. "Los países que hasta entonces no tenían limitación temporal en la detención de inmigrantes se han visto obligados a introducirlos", explica Valiente. "Pero el aumentar el plazo de internamiento es una decisión política imputable únicamente al Gobierno español", añade. Según el portavoz de CEAR, el incremento a dos meses supone agravar el sufrimiento de las personas sometidas a esa situación.

La no persecución de la acogida solidaria

El enfrentamiento de las ONGs contra la reforma viene de lejos. Ya cuando el Gobierno presentó el anteproyecto de la Ley, surgió toda una marea de contestación al artículo 53, que contemplaba sanciones a quienes acogieran a inmigrantes ilegales, considerando una "infracción grave", multada con entre 501 y 10.000 euros, la promoción de la "permanencia irregular en España de un extranjero". El fuerte movimiento de oposición contra la "penalización de la hospitalidad y la solidaridad" ha hecho que el Gobierno se eche atrás en este punto. No se perseguirá la acogida con fines humanitarios, pero sí a quien invite a un inmigrante y promueva su estancia de forma irregular mientras éste siga a su cargo. Según CEAR, la redacción del artículo es lo suficientemente amplia como para que se puedan considerar infractores a personas que, sin intención de enriquecerse, traten de ayudar a los ilegales. Para Valiente, la penalización debería limitarse a los casos en que exista un ánimo de lucro.

Límites a la reagrupación familiar

Ya cuando se empezó a plantear la reforma de la Ley de Extranjería, Celestino Corbacho aclaró que no tenía ninguna intención de facilitar y ampliar la reagrupación familiar. Y ha cumplido su promesa. El texto que se debatirá en el Congreso plantea restringir este derecho en el caso de los ascendientes de los inmigrantes, a aquéllos que tengan una edad mínima de 65 años. Además, los 'abuelos' sólo podrán venir a España sólo cuando su hijo haya residido en España durante cinco años. "Medidas como ésta afectan al derecho a la vida en familia y son un retroceso respecto a la ley anterior", opina Valiente. Sin embargo, el Gobierno ha defendido que las nuevas condiciones dan prioridad a la familia nuclear: los inmigrantes tendrán derecho a traer consigo a su cónyuge, a sus hijos y a los de su cónyuge siempre que sean menores de 18 años o discapacitados.

Facilidades a las víctimas de la violencia de género

A partir de ahora las mujeres que sean víctima de un delito de violencia de género podrán obtener permisos de residencia y trabajo. El Gobierno pretende que la nueva Ley erradique el temor que las mujeres tienen a denunciar el maltrato por el riesgo de ser expulsadas. Por eso, a partir de ahora cuando una extranjera 'sin papeles' notifique una agresión, no se pondrá en marcha el pertinente expediente sancionador que las autoridades están obligadas a abrir. Este procedimiento se dejará en suspenso hasta que se emita una sentencia. Si se concluye que la mujer es víctima, el expediente se cerrará y podrá obtener los permisos. Por el contrario, si el juez llega a la conclusión de que no ha habido delito de violencia machista, se reanudará su tramitación. Para Valiente, si una inmigrante ilegal corre el más mínimo peligro de ser expulsada, por remoto que sea, "no denunciará su situación". Por eso, apuestan por que la ley contemple una excepción y que en ningún caso se inicie el procedimiento sancionador contra las mujeres en situación irregular que denuncien maltrato por parte de sus parejas.

Las trabas al derecho de asilo

La reforma de la Ley de Extranjería contempla dos supuestos en que se suspende el plazo máximo de estancia de los inmigrantes en los centros de internamiento (que ya aumenta a 60 días, como hemos señalado). Es el caso de la solicitud de asilo (14 días más) o de 'habeas corpus'. Desde CEAR opinan que esta medida supone una práctica disuasoria de la petición de asilo, una cuestión cuya regulación precisamente acaba de ser reformada en España entre fuertes críticas de las ONGs, que piensan que se ha recortado un derecho fundamental. "Ante la perspectiva de prolongar el tiempo de detención, resultará difícil que nadie quiera pedir asilo", vaticina Valiente.

The Flirtations, keep on searching!


FÉLIX EX-PLOSIÓN
Sonicwave magazine




Pocos grupos que comenzaron en los Sesenta siguen trabajando hoy con la formación original y con una popularidad que no haya decaído desde entonces. The Flirtations, sin embargo, pueden alardear de ello. Sus armonías vocales, su química, y el que sigan siendo sexys hoy, las eleva a una categoría de superstars.Idolatradas en la escena Northern Soul y en el ambiente disco, sus comienzos en el Teatro Apolo de Nueva York y sus giras con Tom Jones y Stevie Wonder las hicieron trasladarse a Inglaterra, donde el mismo manager de Paul McCartney les consiguió fama internacional. Nunca han dejado de actuar y sus discos han estado en las listas de todo el mundo, incluyendo nuestro país, desde entonces. Visitaron España en tres ocasiones en los Sesenta. Y desde entonces no lo han hecho. Gijón es su única actuación este verano en el Festival Euroyeye. (www.euroyeye.es) Viola Billups, aka Pearly Gates, es una de las componentes originales de The Flirtations; una imaginativa y divertida personalidad que se ha mantenido en el show business desde los años 60, reinventándose y manteniéndose de activa, “activérrima”, con una carrera en solitario en el mundo del Soul y Disco, además de con sus propias producciones. Pero en este caso hablamos con ella de ese grupo que formó a mediados de los 60, junto con las hermanas Earnestine y Shirley Pearce: The Flirtations

The Gypsies fue vuestro primer grupo. ¿Por qué cambiasteis el nombre después de editar cuatro singles?

The Gypsies fue el nombre original del grupo. Se lo cambiamos al venirnos a Inglaterra porque no todas estábamos de acuerdo con él, así que tras buscar otro que nos gustara se me ocurrió el de “The Flirtations” y todas estuvimos de acuerdo. Voi là!

Hoy The Flirtations es un grupo famoso al menos dentro de las escenas neo 60’s y Northern Soul pero, ¿fue fácil darse a conocer en USA cuando comenzasteis?

En América había muchísimos grupos de chicas, así que hacerse famosas dependía mucho del trabajo duro pero también de la buena suerte.

¿Por eso decidisteis iros a Inglaterra? ¿Fue una idea del grupo o hubo alguien detrás de esta estrategia?

En cierto modo sí; tras visitar Inglaterra por primera vez y darnos cuenta de que aquí solo había un grupo pop de chicas y que éstas eran “The Paper Dolls”, decidí que sería una gran oportunidad para un grupo como el nuestro trasladarnos definitivamente a Inglaterra. Si alguien necesitaba un grupo de chicas de color, nosotras estaríamos disponibles aquí y sería mejor para el promotor que traérselas de América, que era carísimo.

¿Seguís pensando ahora que fue una buena idea?

Sí. Mirando atrás ahora sentimos que fue una gran idea. No creo que hubiéramos tenido tantas oportunidades en América siendo “un grupo más” de chicas.

Cuando eres joven defiendes tus proyectos a muerte pero, ¿qué ha hecho que The Flirtations siga manteniendo viva la llama después de tantos años? ¿Os sigue pareciendo divertido grabar y actuar?

El amor por la música y la maravillosa banda con la que girábamos mantuvo el proyecto muy MUY vivo y seguimos sintiéndonos así porque nos encanta actuar. Es una gozada estar en el escenario con tres personas que conoces, y realmente divertido poder grabar con leyendas como Ian Levine y Clive Scott de “Jig Saw”. Es muy divertido grabar con ellos, sí.

2009 es el 50 aniversario del sello de Berry Gordy en Detroit. The Flirtations nunca grabó para Motown a pesar de que su estilo podría al menos definirse como “similar”. ¿Alguna vez se acercaron a vosotras o viceversa?

Motown se interesó y pidió material a The Gypsies tras su éxito con el tema “Jerk It”, pero nuestro manager de aquélla apuntó que, por el éxito que estábamos teniendo, Berry Gordy pensaría que podríamos ser competencia directa de The Supremes. Por la cantidad de grupos de chicas que tenían en Motown, sabíamos que si fichábamos nos dejarían “metidas en un cajón”, ya sabes, por decirlo de algún modo…

Motown tenía en sus compositores a la mejor factoría de hits de la historia del mundo del pop (por no hablar de su banda: The Funk Brothers) pero, ¿con quién trabajabais vosotras? Háblame de los compositores, managers y productores que hayan jugado algún papel en vuestro éxito

Nuestro primer manager fue Randal Steward, que fundó y era miembro de “The Fiestas” (los del éxito “So Fine”) y también trabajaba para J.J. Barnes.Para el álbum de “Nothing But a Heartache” contamos con la mejor sección rítmica de toda Inglaterra: Big Jim Sullivan a la guitarra (n. de la r.: todo un guitar hero, Georgie Fame, Alexis Corner, George Harrison, Frank Zappa, Tommy…), Herby Flowers (Lou Reed, David Bowie, Serge Gainsbourg…) al bajo, Barry Morgan a la batería y todo bajo la batuta de Mr Johnny Harris (que solía grabar para el sello Pye).Nuestro primer agente fue Mr Arthur Howes, pero las dos personas que de verdad nos cuidaron y mimaron fueron Barry & Jenny Marshall de Marshall Arts Associates. Ellos fueron los responsables de nuestro éxito en Europa. Y por supuesto, el primer éxito de The Flirtations no hubiera sido posible sin nuestro famoso dúo compositor Wayne Bickerton y Tony Waddington.Nuestro tour manager era un tipo fabuloso llamado Stan, le queríamos mucho. Un joven llamado Peter Cole fue quien nos llevó en nuestra primera visita a Inglaterra, creo que ocupa un lugar especial en mi corazón.

¿Cómo era la escena de bandas y fans en los 60?

Cuando llegamos a Inglaterra por primera vez, conocimos a otra banda americana que también emigró “The Fantastics”. Shirley solía quedar con John Cheetham, Earnestine salía con Stevie Wonder y yo me prometí con Mike Vernon (productor de John Mayall y Fleetwood Mac entre otros)La escena en los 60 era una pasada, giramos con Stevie Wonder, Tom Jons, los Four Tops y tocamos con Rod Stewart, The Kinks, Small Faces, Deep Purple, The Equales, The Foundations y he de reconocer que siempre lo pasamos genial. De aquélla, todo el mundo se molestaba en vestir a la última en el escenario, pero he de decirte que los roadies y muchos fans eran tan carismáticos como los propios grupos!

Tras los swinging sixties, llegaron los 70. ¿Qué opináis de la locura de la era Disco y Northern Soul? ¿Estábais en ella? ¿Algún recuerdo especial?

En 1973 dejé el grupo y comencé mi carrera en solitario como Pearly Gates, que aún compagino con el grupo. En 1996 volví al grupo para grabar un tema con Ian Levine y la gente comenzó a especular con que The Flirtations se juntarían otra vez…Durante mi ausencia, Earnestine y Shirley grabaron “Earthquake” y “Mr Universe”. Yo grabé “Action,” “Fandango Dancing” y “Burning Love” y esto nos mantuvo siempre dentro de la escena y era Disco y sus discos más bailados.

¿Y después? Llegaron los años 80. ¿Qué hicisteis durante esos años? ¿Grabasteis algo? ¿Girasteis?

El negocio de la música sufrió un cambio radical, cada pocos meses alguien tenía una idea diferente en su cabeza, y ninguna fue precisamente el revival de un grupo de chicas de finales de los 60, así que seguimos la corriente como todo el mundo! Actuábamos mucho y yo personalmente grabé varios anuncios y trabajé un montón para la tele.

Desde los 90 todos sabemos que habéis vuelto y, echando un vistazo a los vídeos, se puede apreciar que no habéis perdido ninguna fuerza en directo, y que encima seguís manteniéndoos jóvenes y guapas! ¿Dónde está el secreto?

Los 90 vieron nacer una nueva generación de mujeres. No era el momento de rondar los 40 y colgar el sombrero cuando nos sentíamos como si tuviéramos 20! Así que fue un nuevo comienzo, un poco el “hey, seguimos teniendo algo que ofrecer, así que… venga: a por ellos!”El secreto? El secreto de todo esto es pasarse la vida riendo un montón y disfrutar con lo que haces!

¿Qué tipo de concierto nos daréis en Gijón durante el Festival Euroyeye 2009 la noche del martes 4?

Será muy divertido, un montón de buenas canciones, nos encantaría que vinierais todos y lo pasarais muy bien. Nosotras lo haremos!