Cocktail Slippers, la banda femenina preferida de Little Steven


CHRIS PETERSON-FERNÁNDEZ
Rock and roll army



Hace unas semanas os presentamos aquí "Saint Valentine's Day Massacre", el nuevo disco de las chicas noruegas de Cocktail Slippers Nos pusimos en contacto con ellas para la entrevista que vais a leer a continuación. Nuestra interlocutora, la guitarrista y cantante Rocket Queen, contestó amablemente todas nuestras preguntas e incluso nos pidió disculpas por no haber podido atendernos antes. Una delicia...

- Felicidades por "Saint Valentine's Day Massacre", es un gran disco. Me gusta mucho esa portada, con la banda vestida como chicas sexies de la mafia de los años 30. ¿A quién se le ocurrió la idea para la portada?

- Muchísimas gracias. La idea nació cuando estábamos cenando con Little Steven y John Luongo en un pequeño restaurante italiano en Nueva York. Estábamos hablando de las canciones que les habíamos presentado (llevábamos demos del local de ensayo que habíamos escuchado anteriormente esa misma tarde) y estábamos tratando de encontrar un nexo entre las canciones, los títulos y las letras. Empezó como una broma, tonteando con el hecho de que Steven Van Zandt hacía el papel de Silvio Dante en el programa de TV sobre la mafia "The Sopranos". Y simplemente surgió la idea. Entonces lo hicimos.

- La presentación del CD está muy bien, es como una pequeña carpeta de vinilo. ¿Te gusta el formato vinilo?

Gracias. Wicked Cool Records hace discos guays ['cool records' en el original, n. del. e.], también los diseños. Nos gusta el vinilo. La mayoría de nosotras tiene colección de vinilos en casa. El vinilo es lo auténtico. Tiene algo cuando lo sostienes entre tus manos, cuando le das la vuelta, y por supuesto está el sonido. Y si te gusta el vinilo, deberías buscar nuestros lanzamientos en vinilo: el single de 7" "St. Valentines Day Massacre" y el lanzamiento completo con vinilo y CD de "St Valentines Day Massacre" que incluye dos temas extra en cada uno. Los dos han sido editados por Wicked Cool Records este año.

- Little Steven ha dicho sobre vosotras que sois el futuro de una nueva ola de bandas femeninas que vendrán. ¿Cómo os hace sentir eso?

- Nos sentimos muy orgullosas de que crea eso. Y estamos preparadas, ¡adelante! (risas). También dijo una vez que las buenas bandas y músicos de Rock 'n' Roll se están haciendo mayores: Bruce Springsteen and the E-street Band, Rolling Stones... y necesitamos que alguien tome la escena y salve el Rock 'n' Roll. Dijo que Cocktail Slippers podríamos hacerlo. Estaba medio bromeando, pero tenía un tono de voz serio a la vez. Eso nos hizo sentir un poco asustadas, pero muy orgullosas. ¡Lo aceptaremos! felizmente.

- Él escribió un par de canciones para este disco. Creo que es algo increíble tener a una estrella del Rock como él escribiendo especialmente para tí ¿verdad?

- Esta es una pregunta de fácil respuesta: ¡Sí! Little Steven es una persona maravillosa, da mucho de sí mismo. Está encantado de enseñarnos cómo trabajar todavía mejor y es un gran tío. Nos sentimos muy privilegiadas de trabajar con él y nos encantaría volver a trabajar con él en el estudio más adelante.

- ¿Cómo conocísteis a Little Steven y cómo conseguísteis el contrato con Wicked Cool Records?

- Para resumirlo una historia larga, o hacerla tan corta como pueda... Conocemos a Steven Van Zandt desde el año 2004 cuandonos invitó a tocar en su festival, "Little Steven's Underground Garage Festival". Él ya había estado pinchando temas de nuestro primer álbum, "Rock It", en su programa de radio durante más de un año, sin que nosotras supiéramos nada, así que fue divertido. Había un montón de buenas bandas tocando con nosotras en el festival, tales como The Dictators, The New York Dolls, The Strokes, Bo Didley, Nancy Sinatra,

Chesterfield Kings, Iggy Pop and The Stooges... por mencionar algunas. Fue muy divertido. Dos años más tarde él y su compañero John Luongo lanzaron Wicked Cool Records, y Cocktail Slippers fue una de las primeras bandas que ficharon para el sello. El año pasado fuimos a Nueva York para tener una reunión con el sello sobre la grabación de nuestro nuevo disco. Llevamos una demo de los ensayos que escuchamos todos juntos. Les gustó un montón, y al día siguiente Steven Van Zandt nos pidió que fuéramos de nuevo a la oficina. Entonces nos enseñó una canción que había escrito un tiempo antes y dijo que había pensado que sería perfecta para nosotras. Nos preguntó si nos gustaría grabarla con érl como productor, La escuchamos y fue amor a primera vista. Por supuesto que dijimos que sí... vino a Oslo y trabajó con nosotras. Mientras estaba en Oslo grabó otra canción para nosotras. Las dos demostraron ser increíbles.

- Teniendo en cuenta vuestro estilo de música, ¿es Wicked Cool el sello más apropiado para estar?

- Sí, eso creo. No creo que pudiéramos encontrar otro sello que tuviera esa cantidad de respeto por el viejo bueno Rock 'n' Roll. Aceptémoslo: el Rock no vende tan bien. La mayoría de sellos se preocupan por el dinero más que por las bandas. Wicked Cool Records son diferentes. Ellos creen en las bandas que firman y trabajan con ellas de una manera que nunca antes he visto. Y lo más importante de todo es que la gente que trabaja allí tienen un gran conocimiento sobre la historia de la música y del Rock 'n' Roll. Trabajar con wicked Cool Records significa trabajar con una gran gente comprometida con y que creen en su trabajo. Eso significa mucho para nosotras.

- Pasando a otros temas, el año pasado hubo cambios en la formación de Cocktail Slippers, ¿qué nos puedes contar sobre eso?

- Realmente no hay mucho que decir. Como en cualquier otra banda algunos miembros deciden abandonar. Nos entristeció que nuestra batería eligiera mudarse a otra ciudad y abandonar la banda. Pero respetamos su decisión. Afortunadamente encontramos a Bella Donna, nuestra nueva batería, ¡y ella es realmente increíble! Bella ha tocado con nosotras desde el año 2008 y estamos muy contentas con ello.

- Después de escuchar "Saint Valentine's Day Massacre" creo que os encontráis entre los grupos de chicas de los 50s y 60s y las Go Go's, ¿estás de acuerdo?

- Diría que eso es muy acertado. Y esa es una de las cosas con las que más contentas estamos: no tenemos reglas, simplemente hacemos música. Puedes escuchar partes en nuestra música que recuerdan a los 50s, los 60s, los 70s, los 80s e incluso los 90s. Los combinamos, los mezclamos y nos divertimos con ello.

- ¿Y qué hay entonces de vuestras influencias? ¿Qué bandas consideráis importantes en el desarrollo de vuestro sonido propio?

- Somos cinco chicas con referencias musicales muy distintas: a alguna le gusta el Hard Rock, alguna el Hip Hop y el Rap, alguna el Country y también la New Wave). Pero a todas nos gusta el "Phil Spector Sound" y las viejas bandas de chicas. Si tengo que citar bandas concretas creo que sería una mezcla de Ramones, Blondie, MC5, Ween, Black Sabbath, AC/DC, Metallica, Public Enemy, Dolly Parton, Elvis Presley, Johnny Cash, Shangri-Las, Foo Fighters.... Como puedes ver sin limites, sin reglas. Nunca hemos intentado sonar como tal o cual banda; escribimos canciones, la mayoría todas juntas, y todo el mundo pone un poco de sí misma en la música, su estilo, su alma. Y entonces obtieness ¡Cocktail Slippers!

- Sois de Noruega, pero creo que ahora estáis centradas en los Estados Unidos. ¿Son los Estados Unidos un mejor lugar para el Rock 'n' Roll que Europa?

- Bueno, USA es más grande, con mucha más gente, lo que significa una mayor audiencia. La escena musical underground en los Estados Unidos es mucho más grande que es Noruega. La escena también es buena en Noruega, pero no tan grande (en Noruega hay una población total de cuatro millones y medio de personas).

- ¿Podrías decirnos algunas bandas nuevas e interesantes de Noruega? Porque aquí en España solo se conocen grupos como Gluecifer, los Bloodlights de Captain Poon o Turbonegro, y luego está toda la escena de Black Metal que no nos interesa demasiado...

- Personalmente mis favoritos serían los reyes del Power Pop, The Yum Yums y Vibeke Saugestad. También me encantan Masterpiece Of Cake, Nikkeby Lufthavn, e Ida Maria.

- ¿Y qué me dices de bandas de chicas? ¿Hay alguna interesante?

- Vibeke Saugestad es una artista femenina, es increíble. Tiene una gran voz y es una buena compositora. Bazooka Boppers es una banda femenina de Noruega, pero con un cantante masculino. Buen Soul-Pop. The Laundrettes, todo chicas. Y por supuesto Ida Maria una gran compositora. Todas estas son noruegas, pero estoy segura de que hay un montón de grandes bandas por toda Escandinavia.

- ¿Tenéis algún plan de girar por España en un futuro cercano?

- Hemos estado girando por Noruega un montón, y hemos hecho dos tours por Bélgica y Holanda además de los conciertos por USA. Esperamos estar por europa durante 2009-2010. Siempre hemos querido tocar en españa, y de hecho se supone que íbamos a ir hace unos años. Planeamos hacer un pequeño tour junto a Suzy And Los Quattro (gran grupo, por cierto). Desafortunadamente no ocurrió. Pero quizás este año...

- Como estamos acabando esta entrevista ¿quieres decir algo a nuestros lectores?

- Espero veros a todos en nuestros conciertos cuando vayamos a tocar a España. ¡Os prometo que no os arrepentiréis! Si queréis informaros sobre Cocktail Slippers id a www.cocktailslippers.com o www.myspace.com/cocktailslippers o a nuestro blog www.cocktailslippers.blogspot.com. Oh, una cosa más: podéis pedir nuestros discos online en www.wickedcoolrecords.com.

http://rockandrollarmy.com/magazine/magazine/entrevistas/3872-cocktail-slippers-la-banda-femenina-preferida-de-little-steven.html

La detención del profesor negro de Harvard, Henry Louis Gates Jr, arroja luz sobre la situación del racismo en EEUU

RENE MONROE
Blackcommentator




La detención del profesor negro de Harvard, Henry Louis Gates Jr, arroja luz sobre la situación del racismo en EEUU en la era “post racial” que ha abierto la elección de Obama. “A diferencia del racismo del Sur que destaca la raza y trata de mantener a los negros en su sitio, el racismo liberal afirma no hacerlo.”

Ningún afro americano de los que vivimos en Cambridge se ha sorprendido o conmocionado por la humillación y el acoso que el profesor de la universidad de Harvard, Henry Louis Gates Jr., de 58 años de edad, recibió de manos de la policía de Cambridge.

A mi pareja, la doctora Thea James, médico de urgencias, que conducía de casa al trabajo la hacían parar siempre por “conducir siendo negra”. Y cuando los polis de Cambridge se daban cuenta de que era mujer, y lesbiana reafirmada, su homofobia desbocada aparecía. Thea coge ahora el autobús.

Los hijos de mi novia y sus amigos frecuentan el centro comercial de Cambridge (Cambridge´s Galleria Mall) al igual que otros críos. La policía de Cambridge les da el alto, a uno blanco y a dos asiáticos no, porque “comprar siendo negro” se confunde siempre con hurtar en los comercios.

Estas constantes redadas nuestras han pasado deliberadamente desapercibidas para el público porque Cambridge, orgullosamente denominada como “la República del Pueblo de Cambridge”, está clasificada entre una de las ciudades más liberales en EEUU. Y con dos de las principales instituciones de enseñanza superior- Harvard y el Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT)- que atraen a estudiantes e intelectuales de todo el mundo, el porfolio de diversidad y multiculturalismo de Cambridge rivaliza con el de la ONU.

A Cambridge también se la conoce con orgullo, por ser una de las primeras en muchas cosas en este país. Por ejemplo, fue la primera ciudad de Massachussets en emitir una aplicación legal para matrimonios del mismo sexo. Es la primera gran ciudad del país en elegir a un alcalde afro americano abiertamente gay- Ken Reeves. Y Cambridge ha elegido este año a su primera alcaldesa afro americana abiertamente lesbiana: E. Denise Simmons, la primera en todo el país. Deval Patrick es el primer gobernador afro americano de Massachussets.

No hay duda de que Cambridge es una ciudad progresista. Sin embargo, cuando rascas debajo de la superficie de Cambridge, hay también un racismo liberal que es igual de pernicioso, vil e intolerante que el racismo del Sur. Pero, a diferencia del racismo del Sur que destaca la raza y trata de mantener a los negros en su sitio, el racismo liberal afirma no hacerlo. Sin embargo, irónicamente, la clase liberal dominante de Cambridge mantiene sus fronteras raciales no mediante fuentes para beber, aseos o restaurantes designados como “de color” sino más por sus códigos postales, intersecciones de calles principales conocidas como plazas, como la famosa Harvard Square y áreas residenciales periféricas que son números asignados, como la mal afamada Area 4, un enclave de pobres negros y clase obrera predominantemente.

No importó que la llamada a la policía, efectuada por una mujer blanca que no vive en el bloque, menos aún en la zona, afirmando que dos hombres afro americanos estaban irrumpiendo en una de las casas caras de una calle adornada por árboles en línea, fuese no sólo falsa sino que resultase ser la casa de Gates. La llamada de la mujer era su deber como ciudadana de preservar la integridad del vecindario porque, después de todo, esto estaba sucediendo en la zona con código postal 02138, que es Harvard Square.

Y no importó que, una vez Gates mostrara su documento de identidad válido de Harvard, el incidente debería haber concluido inmediatamente. Y que, en vez de eso, el agente que lo arrestó llamara a la policía de la universidad de Harvard para verificar una vez más la ocupación por parte de Gates de su propia casa.

Y tampoco importó que el ladrón sospechoso fuera un profesor de Harvard, intelectual público y agraciado con el premio “genio” de la Fundación MacArthur. (Algunos dicen que este incidente sirve de cuento de aviso para aquellos que quieren ahora definir a los EEUU como post raciales tras la elección de Obama.)

¿Qué fue lo que tanto les preocupaba a la mujer blanca que llamó a la policía y al agente que lo arrestó que al final acabó esposando a Gates? ¿Fue el escándalo o quizá la violencia que sintieron al ver a este hombre negro desconocido en este área de Cambridge, de sobra conocida, profesional y de alto nivel económico, entrando por la fuerza en casa de alguien y no haciéndolo en el sitio problemático de la ciudad que se esperaba, Area 4?

La segregación en esta ciudad no es sólo de raza sino también de clase. Y los blancos de la clase obrera pobre, y los inmigrantes blancos, no experimentan la plenitud que su privilegio de piel blanca les permitiría abundantemente disfrutar si ellos, también, formaran parte de la clase profesional y/o adinerada de Cambridge.

Area 4 ha sido etiquetada como zona problemática de Cambridge, un área plagada de todos los problemas de la degradación urbana y con muy pocos recursos para suavizarlos. Como área densamente poblada, su media de ingresos por hogar es de 34.306 dólares según el censo de la ciudad en 2005. Harvard Square, por otra parte, tuvo como ingreso medio por hogar 79.533 dólares.

Area 4 es la que alberga la Central de policía de la ciudad. Y los agentes de policía blancos de Cambridge destinados a esta zona tienen descaradamente como objetivo y patrullan acosando bloques del vecindario y las actividades de los habitantes negros, hombres, viejos y jóvenes. Y sus razones para hacer esto pueden ser fácilmente atribuibles a la falta de financiación para formación en sensibilidad cultural en el presupuesto del Departamento de Policía de Cambridge. Pero estas razones reproducen tanto el horrible legado racial entre los dos grupos en este país como la explotación por parte de la clase dominante liberal de esta tensión, al afirmar que la raza no tiene importancia hasta que, por supuesto, un negro desconocido aparece en su vecindario.

La tensión aumentó entre Gates y el sargento James Crowley cuando Gates le dio la vuelta al guión. Como persona cuestionada, Gates ejerció también su derecho legal a preguntar:

“¿Esto está ocurriendo porque usted es un policía blanco y yo un hombre negro? ¿Es por ello que esta interacción todavía tiene lugar?”

Los cargos contra Gates fueron retirados. Pero muchos blancos de Cambridge, parloteando sobre este incidente, sienten que Gates se dio importancia a sí mismo, sintiéndose autorizado a explotar la baza del color de su piel.