"Tenemos una enfermedad cultural llamada tauromaquia"


Entrevista con Libera!






AIDA M. PEREDA Y KEPA ARBIZU
Lumpen


No son pocos los lugares en la geografía española donde el maltrato a los animales es frecuente en sus fiestas populares y demás eventos. Por medio de esta entrevista, Libera! (Asociación Animalista) nos habla con detenimiento de este problema y todo lo que le rodea.

¿Creen factible la abolición de las corridas de toros?

Sí, definitivamente. De hecho creo más posible su abolición que su continuidad.

¿Existen lobbies de presión que tratan de asegurar la continuidad de estas fiestas? ¿Cuáles son sus intereses reales y de qué modo se benefician de este negocio?

Como todas las industrias del mundo, la tauromaquia también tiene sus lobbies de presión política, presión negativa y presión positiva: amenazas y premios. Sus intereses son meramente económicos, la cultura, la tradición, el arte, y todo el ideario de defensa taurino no son temas importantes para los empresarios de la tauromaquia, son estimulantes de compra para el público pero no de venta para el empresario: para sus negocios individuales esas cuestiones les importan más bien poco. Pensemos: han dicho que el toro no sufre en la plaza, y sin embargo el sufrimiento del toro es el epicentro del ritual taurino, el animal que se sobrepone a su dolor y embiste contra su depredador. Sin el dolor del toro la corrida de toros pierde toda su liturgia. El sobreponerse a su dolor es lo que determina su casta y su honorabilidad en la plaza. Sin embargo la industria le da la espalda al aficionado y comienza su campaña de marketing entre un público más numeroso y más ayuno en cuestiones de liturgia, intentando inútilmente justificar las corridas de toros a partir de una falacia… Yo me pregunto: si fuera verdad que el toro no sufre al atravesarlo con una espada hasta reventarle los pulmones y ahogarlo en su propia sangre ¿por qué ese estudio no salió en portada de la revista Science o Nature? ¡Sería uno de los descubrimientos científicos más notables de nuestra época! ¿y sin embargo sólo se ha hecho eco la revista 6toros6?

Acaba de celebrarse el Toro de la Vega en Tordesillas, ¿cuántas fiestas se mantienen hoy en día que se regodean en el sufrimiento de los animales?

Es difícil de saber con exactitud, ya que en pequeños pueblos y aldeas se suelen “celebrar” estas “fiestas” cuando les da la gana, o cuando se han emborrachado lo suficiente. Montan una plaza improvisada con tractores, coches y carros y lidian un animal, normalmente una vaquilla o novillo por ser más inofensivos, y ejecutan un auténtico linchamiento público donde todo vale. Las declaradas son más de 14.000 (no se mata un solo toro en cada una de ellas, el promedio son entre 6 y 7).

¿Qué opinan de la gente que corre en las vaquillas? ¿Creen que las muertes producidas este verano en las fiestas de algunos pueblos han servido para reabrir el debate del “sentido” de estos actos?

En España tenemos un problema de valores, las muertes humanas son una consecuencia más de esta enfermedad cultural llamada tauromaquia. No nos alegramos de estas muertes, al contrario, estamos a favor de la vida de todos los animales incluidos los humanos. No creemos que esas personas sean malas, sólo quieren divertirse, pero lo hacen de forma inconsciente y cruel. Nosotros simplemente no estamos de acuerdo en la forma en que lo hacen, creemos que los Ayuntamientos tienen que dar más opciones de ocio en sus pueblos, pero sin embargo se empeñan en pagar los toros y tener los hospitales y escuelas en pésimas condiciones. Preguntemos a los artistas de los pueblos y ciudades de España qué subvenciones reciben de sus Ayuntamientos. Tenemos una enfermedad cultural llamada tauromaquia, una enfermedad que ataca la escala de valores colectiva. Las subvenciones públicas son un termómetro de nuestra escala de valores. Si en el año 2008 se otorgaron más de 500 millones de euros a la tauromaquia en detrimento de cuestiones como la educación, la sanidad, el medioambiente o la asistencia social, es que España, definitivamente, tiene afectada su escala colectiva de valores.

Los defensores de los toros argumentan que el toreo es un arte, reflejado en obras de artistas como Hemingway o Picasso, sin embargo, ambos escribieron y pintaron también sobre el horror de la guerra en ‘Adiós a las armas’ o en el ‘Gernika’ y eso no convierte a la guerra en un arte. Por otro lado, entre los premiados con medalla de las Bellas Artes de este año, un galardón otorgado por el Ministerio de Cultura a una persona o entidad que trabaja por la difusión del arte y la cultura, figura el torero Francisco Rivera Ordóñez. No es la primera vez en la historia de este premio estatal que se premia a matadores, ¿es posible que la sociedad desligue el toreo de la cultura si desde el poder político no sólo se respeta sino que además se aplaude?

El sector político “pseudo-progresista” español, el PSOE, es miope y a la vez amnésico. Miope porque no es capaz de ver el cambio social que hay en materia de sensibilidad sobre los animales, ni el aumento de asociaciones, socios, simpatizantes y activistas que reclaman derechos para los animales. Amnésico porque no quiere o no puede recordar que el Manifiesto del Partido Socialista Obrero Español de 1917 reivindicaba “la abolición de las corridas de toros y todo espectáculo tendiente a embrutecer al pueblo”. Por otra parte el PP se da el lujo de apoyar la tauromaquia en las elecciones generales, mientras podemos comprobar que en todos los casos de corrupción que se van destapando siempre hay metida alguna ganadería de toros de lidia. Ya sabemos de qué pie cojea cada uno. El PSOE no tiene ideario, el PP no tiene vergüenza. Y los españoles votamos cada vez de forma más bipartidista.

Por otra parte coincido en que la capacidad artística de algunas personas no tiene por qué suponer una supremacía moral de las mismas. No olvidemos que Picasso fue tan inmoral con sus mujeres que se terminaron suicidando todas ellas, y el propio Hemingway reconocía que “sólo a un enfermo como a mí le pueden gustar las corridas de toros”. Si bien podemos reconocerlos como grandes artistas, tales habilidades no les hacen moralmente más válidos que el resto de los mortales, y al fin y al cabo el debate de las corridas de toros debe tener un fondo ético, y si no no tiene sentido el debate.

Otro argumento muy utilizado por los taurinos es que algunas razas de toros desaparecerían con el fin de las corridas de toros, ¿es cierta esta afirmación?

Podría responder de varias maneras a tales afirmaciones:

- La primera es que aunque existiera tal raza creo que dicho argumento no justifica la continuidad de las corridas de toros.

- Debo decir también que el toro utilizado en la lidia no es un animal creado por la naturaleza, no pertenece a la biodiversidad, se trata de una manipulación genética de años orquestada artificialmente por el hombre. Por lo que su conservación no aporta nada en términos ecológicos. Es como si se extinguiera la raza de perros pitbull. Y además, creo, sinceramente, que el sector taurino debería dejarnos hablar de ecología a nosotros, me cuesta imaginarme al señor de la gomina y el puro en las protestas de Greenpeace.

- Los toros utilizados en la lidia no comportan una raza sino un grupo de individuos con una actitud más agresiva que el resto.

- Por otra parte me gustaría recordar que los toros están subvencionados por la UE y el Estado, y que podrían seguir existiendo aunque no se los lidiase.

Barcelona se autodeclaró ciudad antitaurina en 2004, siguiendo el ejemplo de otros municipios como Tossa de Mar en Girona o Coslada en Madrid. Sin embargo, aún tienen lugar fiestas taurinas en su plaza de La Monumental (regentada por una empresa privada) como la matanza de 6 toros por José Tomás en una fiesta benéfica organizada este mismo año. ¿De qué sirve entonces la declaración local si no toman medidas para hacer respetar los derechos de los animales?

Fueron declaraciones simbólicas, no son vinculantes. Puntualmente en Barcelona la declaración generó una respuesta por parte del sector taurino que revitalizó un torero que cuatro años antes había tenido que irse escoltado de Las Ventas. Un invento de marketing en toda su regla. Y este invento si bien reflota el taurinismo en el corto plazo, nos viene bien porque desanima a los verdaderos aficionados a la tauromaquia. Creo, por tanto, que las declaraciones de ciudades contrarias a las corridas de toros tienen efectividad en el sentido de que hacen que el taurinismo cometa muchos errores estratégicos. Ellos además podrán unirse en un solo frente de batalla, puesto que la industria quiere salvar un negocio y el aficionado la pureza de la actividad. Son objetivos contrapuestos. El corto plazo lo ganará la industria, pero los cambios que van realizando harán que a largo plazo pierdan todo el negocio. Si en cambio esta batalla taurina interna la ganan los aficionados, algo improbable, se reducirían mucho los festejos, pero esa minoría reducida no se aboliría nunca. Pero eso no sucederá.

Una de las primerísimas acciones que acometió Patxi López nada más llegar al gobierno de Euskadi fue retirar un reglamento de espectáculos taurinos que por lo menos establecía unas normas mínimas para el desarrollo de estos espectáculos ¿Cómo sentó que un gobierno que se tildaba de progresista actuara de este modo? Y en relación a este hecho, ¿cómo son las relaciones entre los partidos políticos y el movimiento antitaurino?

Yo no creo que el PSOE o en este caso PSE tenga una política progresista, ni mucho menos, en temática de animales. De hecho me cuesta mucho diferenciarlo del PP. En el Senado votaron lo mismo. En el Congreso votaron lo mismo. En Europa votan siempre lo mismo. Casi no entiendo por qué tienen logos diferentes, al fin y al cabo, podrían compartir local y ahorrase algunos alquileres. Es un partido plagado de taurinos y señoritos cazadores neoliberales. Eso no es progresismo, es clasismo conservador puro y duro. Pero espero que aprendamos de Francia, Bélgica, Alemania, y el voto socialista se desvíe a las opciones verdes y ecologistas. Entiendo que la ecología es la evolución necesaria del socialismo. Si el Partido Socialista no se hace verde para captar ese voto, los votantes dejarán de ser socialistas. Los verdes son los únicos programas políticos que tienen planes para el mundo que vendrá, y no para el mundo que pasó. Los socialistas españoles no tienen ni idea de ecología y medioambiente, la única persona válida que tuvieron en esta materia, la ex Ministra Narbona, acabó marchándose. Y es normal. Yo hubiera hecho lo mismo.

Del otro lado tenemos al PP que lleva años legislando para los intereses propios e individuales de sus cargos electos. Por eso apoyan la tauromaquia: “pan y toros para todos”. Hablan de ecología por un lado y por el otro sale Aznar negando el cambio climático. Hablan de protección de la naturaleza y promueven la falta de respeto a ella en las plazas redondas de la sangre. Política bipolar y esquizofrénica. O quizás cortinas de humo para desviar la atención.

Así y todo rescatamos muchas individualidades dentro de algunos partidos, y tratamos de trabajar al máximo posible con estas personas, animándoles incluso hacia una evolución de su propio pensamiento individual respecto a la consideración que se tiene de los animales en el entorno político. El año pasado hemos conseguido que varios cargos electos comiencen a pensar de forma diferente respecto a los animales, ¡incluso algunos de ellos se han hecho vegetarianos o están en proceso de serlo!

Los partidos de los que más receptividad solemos encontrar son los autonómicos.

¿Sabe la gente que una parte de sus impuestos va destinada a la subvención de las corridas de toros? ¿En qué medida los ciudadanos colaboran en esta práctica sin saberlo?

La gente no tiene la menor idea de ello. En la página http://www.yotampoco.org/ podemos ver con detalle y ejemplos cómo los ciudadanos pagamos la tauromaquia, incluso aunque no nos interese, incluso aunque seamos detractores.

En el código penal aparece como delito el maltrato animal referido a un contexto doméstico. Sin embargo, la ley pasa de puntillas por otro tipo de maltratos, ¿cómo valoráis el contenido de esta ley?

Lamentablemente nuestras leyes son bastante hipócritas. Nos horrorizamos por un perro matado a palos, pero nos parece artístico matar a un toro a cuchillazos. Nos parece una aberración un gato destrozado, pero sin embargo no nos importa que se lo hagan a una ternera en un matadero. Y de hecho formamos parte de tal acto aberrante. Las leyes no son justas, no están pensadas para hacer justicia sino para regular la costumbre social humana. Si es costumbre comer seres sintientes entonces regulemos eso para hacerles el menor daño posible. Esto quiere decir que reconocemos que los animales sufren. Esto quiere decir, entonces, que debemos aplicar un pensamiento ético. ¿Y la respuesta es reducir el sufrimiento? Eso no es ético sino autocomplaciente, lo ético sería eliminar el daño y el sufrimiento, teniendo en cuenta además que dicha eliminación es totalmente posible. Tenemos animales encerrados de por vida en zoos. Vemos pasar circos donde se los maltrata de forma sistemática y sin embargo no somos capaces de prohibir el uso de animales en espectáculos.

Lamentablemente en algunos ámbitos podremos mejorar la situación de los animales mediante las leyes, en otros tendremos que recurrir a la ética y la compasión de las personas. Lo que no puede pasar, lo que no debemos admitir, es que si los ciudadanos somos capaces de ver la diferencia entre los animales y las cosas, las leyes no sean capaces de recogerlas. Nosotros no pedimos que los derechos de los animales sean elevados a la altura de las personas, simplemente nos oponemos a que sean rebajados al nivel de las cosas.

La Guerra Civil en Hollywood. Oriol Porta estrena su ambicioso documental


'Hollywood contra Franco' retrata la visión de la contienda en el cine de EEUU. Utiliza fragmentos de clásicos del celuloide como material documental


ELENA MENGUAL
El Mundo




A pesar de la política de no intervención mantenida por EEUU, la Guerra Civil española no pasó inadvertida en Hollywood. Decenas de películas recrearon, mencionaron o se inspiraron en la contienda ibérica, que se convirtió en el primer conflicto bélico mediático y en antesala de la II Guerra Mundial. Éste es el eje de 'Hollywood contra Franco', 'ópera prima' del catalán Oriol Porta, que llega a las pantallas el próximo 16 de octubre.

Franklin D. Roosevelt se escudó en el "pacifismo estadounidense" para justificar la neutralidad de su país. Una posición que secundaron buena parte de los estudios, si bien hubo un grupo de cineastas que, insatisfecho con tal tibieza, llevó su visión del conflicto al cine.

Guionistas, escritores, actores y realizadores que hicieron de la pantalla su frente de batalla, y a los que su compromiso acabaría pasando factura durante el Macarthismo. Es el caso de Walter Bernstein, uno de los entrevistados en el documental de Porta. Guionista y escritor, sufrió la 'caza de brujas' y, años después, se tomaría su revancha con la película 'La Tapadera', protagonizada por Woody Allen.

Juego entre la realidad y su representación fílmica

Este filme es uno de los 50 que aparecen en 'Hollywood contra Franco'. Escenas míticas del celuloide que actúan como "material de archivo", dando lugar a un "juego formal entre la realidad y su representación fílmica", explica el director. Un juego que sirve para corroborar la tesis defendida por Porta: "La Historia se construye a través de versiones de la Historia".

Es el caso de películas como 'Casablanca', en las que el pasado de Rick como brigadista en la Guerra Civil contribuía a construir el personaje y darle un carácter romántico. Un matiz que, sin embargo, se perdió en el doblaje al castellano, que prefirió situarlo en la defensa de Austria en 1938.

No es la única huella de la censura franquista en el cine de la época. Filmes como 'Bloqueo' ni siquiera fueron estrenados. Otros, como 'Y llegó el día de la venganza' se toparon con tantos problemas que llevaron a Columbia a terminar cerrando su sucursal en España. Películas que criticaban el no intervencionismo y denunciaban los ataques a la población civil, como lo haría unas décadas más tarde el personaje de Barbra Streisand en 'Tal como éramos'. Y en el lado opuesto, filmes como 'Por quién doblan las campanas', en los que la guerra no es más que el escenario de una historia de amor, y cuya tibieza fue duramente criticada por el sector más izquierdista de Hollywood.

La historia de Alvah Bessie sirve de hilo conductor en este ambicioso filme. Tras combatir con las tropas republicanas en España, regresó a Hollywood, donde retomó su trabajo como escritor y guionista hasta que la 'caza de brujas' se interpuso en su camino. Citado por el Comité de Actividades Antiamericanas, se convirtió en uno de 'Los 10 de Hollywood', cineastas que se negaron a declarar ante esta comisión, por considerar que obligarles a revelar su ideario político sobrepasaba las competencias del organismo.

La construcción del filme, un calvario

Oriol Porta, licenciado en Historia y Geografía, comenzó el proyecto hace ya nueve años. "Pensé: que este tema que nos afecta a nosotros no nos lo tengan que explicar otros". No podía imaginarse entonces que sacar la película adelante le costaría tantísimo trabajo. "Se trata de un proyecto sobredimensionado para una pequeña productora de Barcelona (Àrea de Televisió)", especialmente por su complejidad económica y legal: el tema de los derechos de las películas ha supuesto un verdadero quebradero de cabeza.

"Prueba de las dificultades a las que se ha enfrentado esta película", explicaba Ramón Gubern, catedrático de cine de la Universidad Autónoma de Barcelona, y uno de los entrevistados en el filme, "es que la fundación que controla los derechos de Charles Chaplin prohibió un plano en el que se ve al actor en la terraza de un bar junto a un cartel que versa: 'Los nazis bombardean Guernica'. La fundación entendió que se utilizaba políticamente la figura de Chaplin, y prohibieron su uso. Esto demuestra que trabajar con la memoria es aún un tema delicado".

Superadas las dificultades de producción, llegaron las de la distribución: sólo una compañía apostó por la película, y únicamente con dos copias. Porta no dio su brazo a torcer, y decidió ocuparse también de estas labores. Su tesón ha logrado que el filme —premio al mejor documental en el Festival de Cine de Nueva York— se estrene comercialmente la próxima semana en una veintena de salas. "El 40% de las películas que se hacen en España no llegan a la pantalla, por lo que me decía que si la mía no lo conseguía, no habrá sido por mi tozudez. Esto es un drama, pero estoy contento de que la película haya podido salir finalmente".

Presencias y ausencias

Además del testimonio de Dan Bessie, hijo del protagonista, el filme cuenta con intervenciones de Susan Sarandon, Arthur Laurent, Patrick McGilligan y Román Gubern.

Porta, que se ha declarado "enemigo del cine concebido únicamente como espectáculo", lamenta no haber podido contar con Lauren Bacall en la película. Al parecer, la actriz rehusó participar para evitar "excavar en la 'caza de brujas' y especialmente en el papel de su marido, Humphrey Bogart", cuyo compromiso político no fue tan firme como habría cabido esperar.

Barack Obama, premio Nobel de la Paz


La elección de Obama por sus esfuerzos en el desarme nuclear y en lograr la paz en Oriente Medio tiene más sombras que luces



DANIEL DEL PINO
Público




No ha pasado ni un año en el cargo, pero los gestos del presidente de EEUU, Barack Obama, le han llevado a ser galardonado con el Premio Nobel de la Paz, según ha anunciado este viernes el Instituto Nobel de Noruega.

El premio le reconoce sus esfuerzos por conseguir un pacto para el desarme nuclear, por impulsar el proceso de paz en Oriente Medio y fomentar la lucha contra el cambio climático. Obama, que en las últimas semanas ha visto como su popularidad caía en picado, se lleva este premio aunque surgen dudas al respecto.

Sólo en lo que respecta al programa para el desarme nuclear ha habido avances significativos. El mes pasado, Washington decidió anular el proyecto de Bush sobre el escudo antimisiles en Polonia y la República Checa, lo que llevó a Rusia a acordar con EEUU una reducción de su arsenal atómico, al que se sumaron más tarde otros países.

Pero en lo que se refiere al resto, Obama es, junto a Arafat y Simon Peres, otro ejemplo de que los esfuerzos, más que los resultados, sirven también para llevarse un Nobel de la Paz.

La primera reacción del presidente, que ya prepara una declaración oficial, ha sido exclamar "¡guauuu!", cuando ha recibido la noticia, según ha relatado el corresponsal de la emisora local de radio WTOP.

Pasos en falso

La mayor aportación de Obama hasta el momento es el cierre de Guantánamo, aunque parece difícil que la Casa Blanca consiga terminar con los procesos en enero como se había propuesto. Otro punto fuerte de su política es la vuelta de EEUU al redil internacional, comprometiéndose a poner fin a la era de las decisiones tomadas de manera unilateral sin contar con la ONU y su entrada en el Consejo de Derechos Humanos.

Pero ni siquiera esto se ha seguido al pie de la letra. Con la instalación de las bases militares en Colombia, por ejemplo, EEUU no ha querido escuchar la opinión del resto de países de latinoamérica. Y con decisiones como la de no entrevistarse en persona con el Dalai Lama estos días en Washington, el presidente no hace más que legitimar de una manera indirecta la violación de los derechos humanos en el Tíbet.

Por estos motivos, su política en determinados momentos ha parecido ambigua. Como decía esta semana Gore Vidal en una entrevista en el diario británico The Times, "Obama trata de agradar a todo el mundo, pero eso es imposible".

Sin avances en Palestina

En lo que respecta al proceso de paz entre israelíes y palestinos, Obama no ha conseguido más que lo que otros presidentes de EEUU alcanzaron antes: buenas palabras pero ningún movimiento firme camino de la paz.

Desde su llegada a la Casa Blanca, el presidente de EEUU empezó a promover con convicción una serie de reuniones entre todos los actores en el conflicto. La administración Obama puso el dedo en la llaga sobre los asentamientos israelíes y ha criticado en numerosas ocasiones al Gobierno del primer ministro, Benjamin Netanyahu, por la expansión de las colonias en Jerusalén y el West Bank.

EEUU considera que este es un punto determinante en la consecución de un acuerdo de paz duradero. También hizo hincapié en el derecho de Palestina a ser reconocido como un estado independiente de Israel. Pero las palabras no se han correspondido con los hechos. Israel sigue construyendo a destajo en las colonias y ni siquiera ha sido capaz de comprometerse con esa petición expresa de Obama de congelar los asentamientos durante un año para avanzar en las negociaciones.

Tampoco fue Obama contundente con la última invasión israelí de la franja de Gaza. La ONU y diferentes ONG han acusado al Gobierno de Netanyahu de violar los derechos humanos, pero basándose en su alianza histórica, lo único que se pudo escuchar desde la Casa Blanca fue un silencio incómodo.

Cambio climático: no hay acuerdo

La última asamblea general de la ONU sirvió de ejemplo para comprobar que el compromiso de EEUU con el cambio climático no es consistente. Obama se empeñó en rebajar los objetivos que se pactarán en la Cumbre sobre el Clima que se celebrará en diciembre en Copenhague. Al inicio de la reunión, el presidente de EEUU dijo: "No debemos hacernos ilusiones, nos queda por delante el trabajo más duro. Estamos buscando soluciones en medio de una recesión global, donde la prioridad de cada país es rescatar su economía y dar trabajo a su población. Así que todos nos vamos a enfrentar a dudas y dificultades", volviendo a poner los intereses económicos por delante del medio ambiente.

EEUU es el responsable del 25% de las emisiones del planeta y sigue envuelto en una lucha constante con países como China o India que reclaman condiciones más ligeras para terminar su industrialización. La situación sobre la reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera siguen en el mismo punto que las dejó Bush cuando se negó a firmar el protocolo de Kioto.

Guantánamo, la esperanza

El mayor logro de Obama en todo este tiempo ha sido cumplir su compromiso para el cierre de la cárcel de Guantánamo. El proceso está siendo más complicado de lo esperado, pero Washington no ha reparado en recursos y en acciones, pese a que muchas de ellas pusieran en evidencia las prácticas antiterroristas del país. Obama decidió repasar uno a uno los casos de los hombres detenidos por supuesta relación con las redes de Al Qaeda y en esas revisiones se ha demostrado que la mayoría de ellos confesaron ser terroristas por las torturas a las que habían sido sometidos.

A los encargados de evaluar los casos no les ha quedado más remedio que liberarlos y asegurarse de su protección buscándolos países de acogida. A finales de septiembre, otros 75 presos estaban listos para ser liberados En este momento hay 223 personas detenidas y sólo 63 podrían ser acusados de colaborar con el terrorismo islámico.

Agujero en Afganistán e Irak

Pero el afán de Obama por limpiar los ocho años de la política errática de Bush no se han visto tampoco recompensados con avances en Irak y Afganistán, los dos conflictos creados a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York.

En Irak, EEUU cedió en junio el control de las ciudades a las fuerzas iraquíes después de un descenso notable de los ataques de la insurgencia y como paso previo para la retirada de las tropas pactada en 2011. Esta medida no ha sido efectiva y con el tiempo se ha comprobado que el Ejército y la Policía iraquí no es capaz de contener los atentados.

El pasado mes de agosto, un centenar de personas perdía la vida en Bagdad y 312 resultaban heridas por un ataque coordinado con coches bomba y morteros.

En Afganistán la situación es peor cada día y Obama no ha tenido más remedio que repensar la estrategia que anunció el pasado mes de marzo. Washington pensó que con un nuevo envío de 17.000 soldados y el reforzamiento de las labores diplomáticas encaminadas a construir la democracia del futuro en el país era suficiente para terminar con la guerra. Nada más lejos de la realidad. Los talibanes fueron capaces de atentar en Kabul a tan solo dos días de las elecciones que dieron de nuevo la victoria a Hamid Karzai, el hombre elegido por Bush para guiar los pasos del país.

Las acusaciones de fraude electoral se confirmaron la semana pasada con las denuncias del diplomático norteamericano Peter Galbraith. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, lo relevó de su cargo en Afganistán por su obstinación en denunciar el pucherazo de Karzai. Galbraith, que había sido embajador con Bill Clinton en Croacia, denunció que el jefe de la misión diplomática de la ONU en Afganistán, Kai Eide, estaba intentando encubrir, con el visto bueno de Naciones Unidas, el fraude electoral. La respuesta de Obama fue de nuevo el silencio.

El presidente lleva toda esta semana pensando cómo actuar en el país afgano. Por una parte, el informe que el general de las fuerzas de la ISAF, Stanley McChrystal, remitió al gobierno a finales de septiembre, es claro en que: primero, se necesitan más efectivos para combatir a los talibanes; y segundo, la corrupción del Gobierno de Karzai es tan peligroso para la OTAN como la propia insurgencia.

Pero el presidente de EEUU no tiene nada claro que un aumento de tropas vaya a significar una mejora de la situación y está pendiente de tomar una decisión en los próximos días. Los civiles, como decía McChrystal en su demoledor informe , son los principales afectados por la inoperancia de las tropas de la ISAF ya que no se sienten protegidos.

Esas mismas tropas lideradas por EEUU provocan matanzas como la del pasado 4 de septiembre. Un F-15 estadounidense bombardeó por orden de militares alemanes una zona en la que había dos camiones de combustible robados por los talibanes. Las explosiones afectaron a medio centenar de civiles que perecieron en la acción, removiendo la idea de que la presencia de las tropas internacionales en el país sólo les genera más peligro.

“Entre luz y oscuridad”, de Harry Martinson


PEDRO CRENES CASTRO
Senderosretorcidos




Las cosas pequeñas, esas que casi despreciamos con nuestra indiferencia, esas que tejen la realidad, son las que inspiran la poesía de Harry Martinson (Suecia, 1904-1974) Premio Nobel de Literatura en 1974 y que en su poema “Elegí cantar a las cosas pequeñas” (publicado póstumamente) nos ofrece una especie de poética que resume su motivación artística.

Me sorprende esta sencillez poética. No son los sentimientos el único motivo para escribir. Martinson demuestra que son las pequeñas cosas de la vida (un río, una gota, una mariposa) las que generan las emociones que nos llevan hasta la poesía. Su posición artística parte del hecho de que las grandes emociones poéticas nacen de la sencillez que nos rodea, que se sostienen en ellas.

Hijo de una familia destrozada, el joven Martinson termina siendo marinero, viaja, respira mundo, se llena las pupilas y la mente del universo. Nómada por años, termina volviendo a tierra donde no sólo escribe sino que también pinta. Al principio se mantiene vendiendo sus poemas a revistas y viviendo en una tienda de campaña a las afueras de Estocolmo.

Esta edición que Nórdica Libros pone en manos del lector español es una amplia selección de la obra de Martinson que viene acompañada con un excelente prólogo que nos introduce en los aspectos más destacados de la vida del poeta sueco y en su obra. El trabajo editorial de Francisco J. Uriz, que es además el traductor, es toda una lección de buen hacer. Los lectores españoles estamos de enhorabuena por este acierto editorial que nos pone en las manos una obra poética que no debemos dejar de considerar.

Este no es un libro para leerse de una sentada: necesita su proceso, su digestión. Necesita de parte del que lo lee la paciencia del que mira por un microscopio o por un telescopio. La vida nos asalta en los pliegues de cada verso, si doblamos la esquina de un poema nos sorprende una nueva emoción contenida en una hoja de otoño o en una montaña. Este libro contiene la emoción de las cosas pequeñas.

Martinson consigue dar vida a las emociones dormidas en el corazón del hombre moderno sólo con señalarle con palabras las cosas que le rodean logrando así despertar su lado reflexivo. La obra de Martinson leída hoy después de tantos años conserva la frescura y la vigencia de la poesía más beligerante: una poesía que consigue que nos revelemos una vez más contra la incapacidad de emocionarnos.

Poemas como los de “Nómada” o los de “Poemas sobre luz y oscuridad” (1971), nos reconcilian con el arte poético, nos enseñan a leer la sensibilidad en el paisaje que nos rodea, vuelven a dotar a la lucha por la libertad de un lenguaje excelso y motivador. Lean especialmente “Alguien dijo: el tiempo te llama”: “he vivido lo suficiente como para saber/ que siempre hay alguna forma de ultraje”. Soberbio verso, retrato de nosotros aquí y ahora.

Técnicamente es un libro limpio. Como se puede leer en la introducción, algunos de los poemarios de Martinson son sencillos, transparentes, economizan palabras y señalan su fin. No se regodean en las metáforas, van a la imagen, tocan la realidad para devolverla en forma de emoción al alma de los hombres. Martinson es un maestro de lo cotidiano.

Estamos ante un acontecimiento editorial en lo que a poesía se refiere: esta antología nos ofrece la oportunidad de exponernos a una obra que mereció el Nobel y que como la propia academia sueca dijo en su día de ella: “refleja la totalidad del Universo en una gota de rocío”. Léanlo: la academia no exagera esta vez.