"Ninguna ley logrará frenar las descargas"


Christian Engström, eurodiputado del Partido Pirata. El político sueco reflexiona sobre la medida planteada en España de cerrar páginas sin intervención judicial

DANIEL BASTEIRO
Público


Ninguna ley logrará parar las descargas. Eso dice, al menos, Christian Engström, el eurodiputado del Partido Pirata, desde su despacho en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, y reflexiona sobre la polémica generada en España y sin parangón en el resto de Europa tras conocerse la decisión el Gobierno de cerrar páginas web que violen la propiedad intelectual sin intervención judicial, una medida que fue matizada el jueves por el presidente del Gobierno: "No se cerrarán páginas web", aseguró Zapatero.

El Partido Pirata tiene más de 50.000 miembros y 18.000 activistas, y fue la gran sorpresa de las últimas elecciones europeas, cuando consiguió dos eurodiputados tras sumar el 7,1% de los votos en Suecia. Según Engström, las grandes empresas del cine y el disco, que pretenden que "todo el mundo vea las diez mismas películas que ellos producen", deben reformular su modelo de negocio para convivir con la sociedad actual, más diversa gracias al P2P. O dedicarse a otra cosa.

¿Ampara la legislación europea aprobada por la Eurocámara las nuevas atribuciones de la Comisión de la Propiedad Intelectual?

Esta reforma parece crear más bien un comité de la censura. Se demuestra leyendo simplemente el artículo 10 de la Convención Europea de los Derechos humanos, que dice que "toda persona tiene derecho a la libertad de expresión" y que "este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o de comunicar informaciones o ideas, sin que pueda haber injerencia de autoridades públicas y sin consideración de fronteras". No hace falta ser un experto para darse cuenta de que contraviene a la Convención Europea de derechos humanos que todos los países de la UE han firmado.

¿Es este modelo una novedad en Europa?

Hay un sistema similar en Suecia para la pornografía infantil. Se supone que es sobre pornografía infantil, pero cuando ves la lista de webs bloqueadas te das cuenta de que muchos de ellos son simplemente todo tipo de páginas pornográficas inofensivas. Para violaciones de la propiedad intelectual, todavía no he visto que se practique algo así en ningún otro país.

La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, asegura que la reforma no persigue al usuario medio sino sólo a los responsables de webs que violan las leyes de propiedad intelectual.

Si prohibes webs con enlaces, estás prohibiendo enlazar, lo que finalmente significará hacer ilegal internet. Todo el mundo enlaza en la web, por lo que si criminalizas a las webs con enlaces contra el copyright, criminalizas también a los que enlazan a esas webs. Es un camino muy peligroso.

Según Cultura, la reforma será "compatible con los requisitos" del Paquete Telecom. ¿Cuáles son esos requisitos?

El Paquete Telecom se concentraba en el acceso a Internet de los usuarios, por lo que la reforma española no está contemplada en el alcance del paquete. Contempla otros aspectos distintos, como restricciones en los contratos que firman los usuarios. Contiene además algunas enmiendas sobre las cookies y brechas de seguridad, pero en ningún caso la aplicación de las leyes del copyright. No se puede decir que Europa ampara esta reforma.

La comisión sólo actuará a petición de alguna de las partes, por ejemplo el sector discográfico.

Claro, porque son los que seguramente estén tras esa ley.

¿Cómo se puede respetar las creaciones de esos artistas y su derecho a ganar dinero con ellas sin lesionar derechos fundamentales?

¡No tienen derecho a ganar dinero, nadie lo tiene! En realidad, las empresas tienen el derecho a intentar ganar dinero, pero si fracasan, fracasan, qué se le va a hacer. Tenemos dos posibilidades: boicotear las compañías cinematográficas y discográficas, algo que creo deberíamos hacer y mucho, o votar por políticos que defiendan los intereses de los ciudadanos contra el interés de las grandes compañías.

Según usted industria cultural debería cambiar su modelo de negocio.

O eso o abandonar el negocio y dedicarse a cualquier otra cosa. Que no intenten quitarnos nuestros derechos fundamentales sólo porque piensen que pueden ganar más dinero con ello.

¿Está matando la tecnología peer to peer a la cultura, como dicen algunos?

El P2P es fantástico para la cultura. Cuando hablamos de diversidad cultural, es lo mejor que ha sucedido nunca. Aténgase sólo a Europa. Siendo español, le será bastante complicado acceder a la cultura sueca, por ejemplo, más allá de los grandes títulos. Con la tecnología peer to peer, Suecia está tan lejos como un click. Es genial.

Estamos ante un problema de homogeneización cultural.

Exacto. Es natural que las grandes compañías traten de limitar esta diversidad tanto como les sea posible, porque supone competencia para ellos. Quieren que todo el mundo vea las diez mismas películas que ellos producen. Sin embargo, peores que las grandes firmas son los políticos que prefieren escucharles a ellos en vez de a sus ciudadanos, que prefieren representar a las compañías en vez de a sus votantes.

¿Logrará alguna ley acabar con las descargas de contenido con copyright?

Es imposible, son imparables aunque cierren internet. Una memoria de un terabyte (1024 gigabytes) puede costar hoy en día 100 euros. Siempre quedará la venta en cualquier esquina, alguien que le pase una película a un amigo para copiarla. Si las compañías de discos no pueden sobrevivir en una sociedad en la que cualquiera puede copiar cualquier cosa, no pueden sobrevivir. No hay nadie que pueda hacer nada contra eso.

José Hierro, poeta (por fin) de cuerpo entero


ANTONIO LUCAS
El Mundo




José Hierro (Madrid, 1922-2002) llegó a la poesía por una senda atroz. Por la vía del daño. Pisó cárcel de los 17 a los 22 años por el único delito de pertenecer a una asociación de ayuda a los presos políticos, entre los que estaba su padre. Conoció las celdas del franquismo en el Dueso (Santander) y Porlier (Madrid). Entre un destino y otro escribió muchos de los poemas que serían después el material/memoria de su primer libro, 'Tierra sin nosotros' (1947). Las prisiones le dieron luz de sol negro y le hicieron de escritorio.

Entre aquel primer conjunto de textos y el último, 'Cuaderno de Nueva York' (1998), sucedió mucha vida, cierto frío, rachas de belleza aislada y siete libros más. Un ajuar vital e intelectual con el que ascendió hasta una de las cimas de la poesía española de la segunda mitad del siglo XX.

Su obra recibió, sobre todo en los últimos años, reconocimiento pleno: el Premio Príncipe de Asturias, el Nacional de las Letras Españolas, el Reina Sofía de Poesía, el Cervantes. De su último libro vendió varias decenas de miles de ejemplares. Todo soplaba a favor, pero no existía sin embargo el volumen que reuniera su poesía al completo: el testimonio, el amor y el panteísmo de un autor que tuvo en la violencia elegante de la escritura el eje de su equilibrio.

Sólo ahora que han pasado siete años desde su muerte, la editorial Visor, en edición de Julia Uceda y Miguel García-Posada, cierra el vacío abierto. El volumen, de más de 700 páginas, lleva un título sin alambique: 'Poesías completas' (1947-2002), que desbanca aquel que Hierro escogió para las dos reuniones de poemas que realizó en 1962 y 1974: 'Cuanto sé de mí'.

En cualquier caso, hay aquí algo de venganza al silencio, al espejear del olvido. "Hierro es un poeta instalado hasta la médula en su tiempo", explica García-Posada. "No se ata a ninguna coyuntura. Y eso lo hace único de algún modo. Desde el principio sólo se parece a sí mismo. Tal es la densidad de su poesía".

Pasó por todos los estadios: la penumbra de los comienzos, la llaga de los recuerdos, la amistad con los compañeros de viaje (Aleixandre, Bousoño, Claudio Rodríguez, Félix Grande...), la búsqueda y el hallazgo del Libro de las alucinaciones (con su caudal de versos sonámbulos), el hallazgo de su serie Reportajes, el silencio de 20 años que enmudeció su escritura, el regreso febril en los últimos años... "Aprendió la poesía en condiciones extremas", ataja uno de los autores de la edición. "Y es cierto que se ha tardado en publicar su obra completa, pero parte del motivo de esta demora está en que no había ningún interés obsesivo por quienes deberían sentir esa obsesión. En cualquier caso, no tengo duda de que es un poeta fundamental, con 15 o 20 textos incuestionables".

Ese camino propio que emprendió en las letras José Hierro tiene en la música, en la sonoridad del poema, en el ritmo vibrante otro de los aspectos más singulares de su aventura. Oí latir el corazón del mar/ unido al de otras músicas, escribe en el Libro de las alucinaciones. Aprendió de Rubén Darío y de Juan Ramón Jiménez. "Ellos modelaron su utillaje", sostiene García-Posada. "Y ahí se mostró, igual que en todo lo demás, como un autor sin trampa ni cartón".

Y como un creador que hizo de su voz una apertura al misterio del mundo, a la autobiografía interior como modo de conocimiento -Cuanto sé de mí-, como bucle de una ancha memoria lírica. "Hierro se la juega en su poesía. Esa es una de sus grandezas. He conocido gente que asegura haberlo visto llorar después de leer en público alguno de sus poemas. No me extraña. Se comprometió en su discurso poético hasta sus últimas consecuencias".

Y así lo hizo en cada uno de sus libros, como 'Con las piedras, con el viento'; 'Quinta del 42'; 'Agenda'... Hechos de versos cercanos, con timbre exigente pero con el decir doméstico y brutal a la vez de quien aprendió las sílabas desde la soledad y la desolación, para llegar por el dolor a la alegría.

La Policía de Brasil mata cada año a más de mil personas



ABC.es

La policía de Río de Janeiro y San Pablo recurre habitualmente al uso de la fuerza letal, con frecuencia comete ejecuciones extrajudiciales y, de este modo, agrava la violencia en ambos estados, señaló «Human Rights Watch» en un informe publicado hoy.

El informe de 122 páginas denominado «Lethal Force: Police Violence and Public Security in Rio de Janeiro and São Paulo» [Fuerza letal: violencia policial y seguridad pública en Río de Janeiro y San Pablo] analiza 51 casos en que la policía habría ejecutado a presuntos delincuentes y posteriormente informado que las víctimas habían muerto en enfrentamientos armados producto de resistirse a su detención.

Cada año, la policía de Río y San Pablo mata a más de 1.000 personas en el marco de estos supuestos enfrentamientos. Si bien algunos de estos homicidios son actos legítimos en defensa propia, el informe comprobó que muchos son ejecuciones extrajudiciales. «La ejecución extrajudicial de presuntos delincuentes no es la respuesta a los delitos violentos», señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.

Las ejecuciones ilegales por parte de la policía menoscaban las legítimas medidas para combatir la violencia criminal, que en muchos casos es perpetrada por grupos fuertemente armados. En Río, estos grupos son en gran medida los responsables de uno de los índices de homicidios más altos del hemisferio. Y en San Pablo, pese a que en la última década se redujo la cantidad de homicidios, la violencia de grupos armados representa una grave amenaza.

No son casos aislados


Human Rights Watch obtuvo evidencia confiable en 51 casos de «resistencia» que refutan las afirmaciones de los policías que alegaron que las víctimas habrían muerto durante enfrentamientos armados. Los 51 casos no representan la totalidad de las posibles ejecuciones extrajudiciales, pero indican la existencia de un problema mucho más generalizado. El informe también se basa en entrevistas exhaustivas a más de 40 funcionarios del sistema de justicia penal, entre ellos varios importantes fiscales que consideran que las ejecuciones extrajudiciales por la policía son un grave problema en ambos estados.

Los policías también matan a cientos de personas más mientras se encuentran fuera de servicio, a menudo durante su participación en milicias en Río y en escuadrones de la muerte en San Pablo. Los agentes de policía responsables de las ejecuciones ilegales en Río y San Pablo pocas veces responden ante la justicia. Según muestra el informe, la causa principal que permite que la policía eluda sistemáticamente cualquier responsabilidad por los homicidios es que los sistemas de justicia penal de ambos estados dependen casi exclusivamente de investigadores policiales para resolver estos casos.

El informe incluye recomendaciones dirigidas a las autoridades de Río y San Pablo para combatir la violencia policial y mejorar la seguridad pública. La recomendación más importante es que se creen unidades especializadas dentro de las fiscalías para investigar las muertes por «resistencia", y que aseguren que los agentes responsables de las ejecuciones extrajudiciales rindan cuentas ante la justicia.

La mujer de al lado

'Singularidades de una chica rubia', de Manoel de Oliveira / 'Mudanza', de Pere Portabella


JAIME PENA
Cahiers du cinéma

Algo se quebró en la obra de Manoel de Oliveira cuando su prolongada relación con el productor Paulo Branco llegó a su fin. Aquel sistema de coproducción franco-portugués que sustentaba una carrera tan fructífera le daba una seguridad que parece ausente en sus últimas películas, en particular 'Belle toujours', 'Cristóvao Colombo', 'O enigma y singularidades de una chica rubia', largometrajes que adquieren tal consideración en la medida que superan escasamente la duración estándar de sesenta minutos, como ocurre con estas 'Singularidades... ' que ahora nos ocupan. Quizá una objeción no tan menor en un cineasta al que siempre le han sentado muy bien los largos recorridos, o al menos así me lo parece en tanto que mis oliveiras favoritos serían 'Le soulier de satin', 'Amor de perdiçao', 'El valle Abraham' y 'Francisca', más o menos en este orden. Había en estas películas una épica de los amores frustrados que difícilmente tiene cabida en poco menos de una hora de metraje, una vez descontados los títulos de crédito y algún que otro plano prolongado algo más de lo razonable. También cabría verlo desde otro punto de vista y considerar esos déficits aparentes como un nuevo desafío que se solventa con la sabiduría inherente a la veteranía y, sobre todo, con un redoblado sentido de la ironía y la socarronería. De ahí la ligereza que destilan estas películas, también la libertad y la vitalidad de un cineasta que se niega a dejar de rodar y a dejar de ser él mismo. Pocas películas demostrarán al mismo tiempo que el cine es un asunto más fácil y menos complicado de lo que a veces se nos quiere hacer creer: 'Singularidades de una chica rubia' puedo hacernos añorar al gran Oliveira de otros tiempos, pero nos confirma que quizá ningún otro cineasta sería capaz de sacar tanto partido de un material argumental tan nimio y, a la vez, sorprendernos y hasta provocarnos con algunas de sus respuestas a los obstáculos de un proyecto de estas características.

Dimensión alternativa

Piénsese, por ejemplo, en las secuencias centrales de la película, las que se desarrollan en el Círculo Literario y en la casa del notario. Digamos que Oliveira organiza la ambientación "cultural" de su historia sobre tres pilares: un pequeño (e insólito por estos lares) homenaje al autor del relato original, Eça de Queiroz; una pieza musical para arpa de Debussy y, finalmente, la lectura de un poema de Pessoa, a cargo de Luis Miguel Cintra, que nos alerta sobre los excesos de la pasión.

En los tres casos se los presenta con todo el boato y la ceremonia de un acto palaciego, sin temer por su integración y justificación dentro del relato. Eça de Queiroz, Debussy y Pessoa conforman ese sustrato cultural que está detrás de la historia de 'Singularidades... ', también de las normas sociales que han de regir la conducta de sus personajes. Estamos en la Lisboa de hoy en día (un cuento "adaptado y actualizado" por Oliveira, nos dicen los créditos), sin embargo los personajes viven en otro tiempo, actúan según unas reglas que sólo tuvieron sentido en el pasado o quizá sólo en un mundo literario, aunque cuando hablan de los "tiempos modernos y trubulentos" que les ha tocado vivir no sabríamos decir si se refieren a éstos o a aquéllos. Es así como Olveira nos traslada a otra época, demostrándonos que la ambientación remite antes a ciertas cuestiones culturales y sentimentales que a un mero asunto de decorados. Podemos ver entonces a Macário (Ricardo Trêpa) en su oficina y ante su ordenador mirando a través de su ventana a Luisa (Catarina Wallenstein, deslumbrante incorporación al universo femenino de Oliveira), contemplándola apenas como un objeto tan exótico e inalcanzable como ese abanico chino que siempre lleva en sus manos, atreviéndose con dificultad a plantearle a su tío (Diogo Dória) la posibilidad de pedir su mano. Es un mundo que se rige por otros ritos y por otra economía, un mundo en el que Macário puede perder su empleo y ser condenado a vivir en una austera pensión que recuerda a una celda monacal como las de 'Amor de perdiçao' o 'Francisca'; pero que también permite que un trabajo ocasional en Cabo Verde sirva para recuperar la fortuna y con ella la posibilidad de seguir cortejando a la amada.

Fidelidad y traición son los dos polos entre los que basculan las relaciones humanas en este mundo teñido por la fatalidad, tan frágil y efímero que parece escurrirse de nuestras manos, más cuando su ubicación en la Lisboa moderna lo convierte en un objeto anacrónico, un mero artificio que sólo es posible dentro de la ficción. Por esa misma razón tiene tanta importancia la doble traición que resuelve todo el conflicto amoroso y que, sin necesidad de detallarla, ya anticipábamos al incluir 'Singularidades... ' dentro del ciclo de películas sobre los amores frustrados, ciclo del que esta película constituiría una suerte de coda o post-scriptum contemporáneo. El fatalismo tan propio del romanticismo desbocado es aquí dejado de lado y reemplazado por un realismo disfrazado de burla del destino. Oliveira, aún permaneciendo fiel a Eça, pone los pies en el suelo y nos viene a decir que el amor idealizado puede guardarnos desagradables sorpresas. Las singularidades que oculta esta rapariga loura son demasiado excéntricas incluso para el más ciego de los amantes. Despojado del ideal romántico, despojado de toda la literatura, sólo queda el retrato de una mujer abandonada en ese plano final que es también uno de los planos más bellos de toda la obra de Oliveira. Pura carnalidad, Luisa se sienta, los brazos caídos, las piernas entreabiertas para dejar salir ("abortar" nos dice Oliveira en la entrevista) su enfermedad.

Es una inicitiva inusual en el mundo de la distribución española, pero que no podemos dejar de celebrar, 'Singularidades de una chica rubia' se estrena en la mejor compañía, la del cortometraje 'Mudanza', con el que Pere Portabella responde a un encargo de la Casa-Museo de Federico García Lorca. La intervención de Portabella consistió en desalojar el museo, retirar todos los muebles y objetos sagrados que alguna vez rozaron la piel del poeta, y así, una vez limpio de polvo y paja, "llenarlo" con una película... la que ahora podemos ver y que no es más que el registro de esa mudanza que culmina con las estancias vacías e inmaculadas: un proceso de limpieza y purificación que constituye la mejor metáfora, ahora que se acerca la temporada de los Goya, sobre lo que habría que hacer con el cine español más adocenado.