Currantes al alcance de sus ojos

En los años cincuenta, los vuelos transatlánticos empezaron a ser regulares, relativamente rápidos y agradables. Nacía así lo que hoy llamamos pisaaropuertos, esa gente que se da a sí misma la impresión de vivir en París, Londres y Nueva York al mismo tiempo.


Irving Penn, célebre fotógrafo de lujo de la revista Vogue, era uno de ellos. Pero el tipo era listo, y descubrió en ese preciso instante algo que escapaba a los demás: el mundo real seguía existiendo en tierra, y podía ser transformado en glamour.