"Una revancha del tiempo"

Una exposición en Berlín recoge 100 fotografías de la Guerra Civil española. El fotógrafo Hans Gutmann (Juan Guzmán) formó parte de las Brigadas Internacionales


LAURA LUCCHINI
Soitu



Al ver estás imágenes uno se acuerda de George Orwell, de su relato Homenaje a Cataluña, y también de todos los demás intelectuales europeos que en 1936 dejaron sus países para combatir en España por la República. Se trata de las fotografías del alemán Hans Gutmann/Juan Guzmán sacadas en Barcelona y en las trincheras entre 1936 y 1937, que son ahora objeto de una exposición fotográfica en la Willy-Brandt-Haus de Berlín (puedes verla hasta el 3 de abril). La intención de la muestra es reconstruir las relaciones entre España y Alemania desde la Guerra Civil hasta la Segunda Guerra Mundial.

Esta es la primera vez que la obra de Guzmán se expone en Alemania. Este fotógrafo se unió a las Brigadas Internacionales en Barcelona en el 1936 y combatió contra las tropas de Franco en el noreste de España. "La europeización del conflicto convirtió a esta guerra en un imán para toda la izquierda europea", explica Carlos Collado Seidel, profesor de Ludwig Maximilian Universität, de Munich, con ocasión de la inauguración de la muestra. De hecho, mientras del lado republicano combatían unos 2.800 ciudadanos alemanes voluntarios, la Legión Cóndor, enviada por Hitler, luchaba al lado de las tropas de Franco. Para Alemania y para Italia, la Guerra Civil española fue algo más que una cuestión de solidaridad con la causa republicana: al mismo tiempo, los voluntarios combatían la dictadura de su propio país.

"El de 1939 también fue un año extremadamente significativo para las relaciones entre España y Alemania", añade Collado. Después de tres años de combates, terminaba la guerra y empezaban 40 años de dictadura franquista. En el mismo año, Alemania invadía Polonia, y comenzaba la Segunda Guerra Mundial.

La exposición revisa en unas 100 imágenes estos momentos. Primero con las fotos de Guzmán, donadas por su viuda a EFE tras su muerte, y después con las imágenes del archivo de EFE que documentan la diplomacia entre los dos países y la participación 'indirecta' de Franco en el conflicto mundial a través de la División Azul.

Lo más interesante de esta muestra un poco didáctica (por necesidad, dada la complejidad del tema) es la primera imagen del recorrido: una señora de 89 años, en el balcón de su casa de París, sujeta una imagen en blanco y negro de una chica con el fusil y una mirada algo arrogante en una azotea de Barcelona, 70 años antes. Ambas son Marina Ginestá, nacida en Toulouse en 1919, hija de un inmigrante español, quien al principio de la Guerra Civil tomó parte junto a su hermano en la Juventud Socialista. La foto fue tomada en el hotel Colón y se convirtió en un símbolo.

Curiosamente, Ginestá no supo nada de esta imagen —que mientras tanto se había utilizado para la portada del libro 'Trece Rosas Rojas', de Carlos Fonseca— hasta que el documentalista Julio García Bilbao logró localizarla en París a los 89 años.

"Es una buena foto que refleja el sentimiento que teníamos en aquel momento. Había llegado el socialismo, los clientes del hotel se habían marchado. Había euforia. Nos aposentamos en el Colón, comíamos bien, como si la vida burguesa nos perteneciera y hubiéramos cambiado de categoría rápidamente", explicaba Ginestá a Efe.

"Dicen que en la foto del Colón tengo una mirada arrebatadora. Es posible, porque convivíamos con la mística de la revolución del proletariado y las imágenes de Hollywood, de Greta Garbo y Gary Cooper", añadía. Según ella, que hoy tiene 90 años, exposiciones como la de Berlín, son "una revancha del tiempo".