Paul Cliteur: " Lo que preocupa a la Iglesia de un estado laico es que perdería su posición de privilegio"


AIDA M. PEREDA/KEPA ARBIZU
Lumpen



Por medio de esta entrevista Paul Cliteur desgrana varias de las ideas que aparecen en su libro "Esperanto moral. Por una ética laica". El peso de la religión frente a la necesaria neutralidad de los estados, es el eje central del pensamiento que esconde dicho libro.


-En su libro, ‘Esperanto moral. Por una ética laica’, dice que un estado laico nos proporcionaría un idioma moral común a todos, un “esperanto moral” que todos podríamos ser capaces de hablar, ¿podría explicarnos con más profundidad esta idea?

Lo que trato de defender en ‘Esperanto moral’ es que la gente en una sociedad multirreligiosa necesita un “lenguaje moral común” independiente de su afiliación religiosa. Así que mejor no digas “Estoy contra el aborto porque Dios lo prohíbe en sus escrituras” ni “Tienes que ser amable con tu vecindario porque Jesús enseña que es la actitud correcta hacia los otros”.

La razón por la que es mejor usar un lenguaje religioso neutro es que los ciudadanos de las sociedades modernas no comparten una única religión. Por ello, los argumentos religiosos no convencen a la gente de diferente religión de la de quien habla, ni tampoco a la gente no religiosa.

-¿Hasta qué punto cree que hay que respetar a quienes basan su moral en preceptos religiosos?

Pienso que siempre tienes que “respetar” a otros seres humanos, incluso si cometen errores o manifiestan convicciones que tú no compartes. Pero “respetar” no requiere que no debas contradecir al prójimo si comete -según tu punto de vista- errores básicos. Supón que alguien dice “El sol gira alrededor de la tierra, Galileo estaba equivocado”. En tal situación tienes la obligación moral de decir “Perdona, creo que te has equivocado; no es la tierra sino el sol el centro del universo”. Si el hombre o la mujer con la curiosa idea sobre astronomía respondiera “Tienes que respetar mis convicciones” sería perfectamente correcto responder: “Perdona, no, tengo que respetarte como persona, pero eso no requiere respetar todo lo que digas o hagas”.

-¿En qué consiste la Teoría del Mandato Divino y qué consecuencias puede causar para la convivencia en una sociedad laica que se rige sólo por la ley?

La Teoría del Mandato Divino dice: “Algo es bueno porque ha sido ordenado por Dios; algo es malo porque ha sido prohibido por Dios”. Así que la Teoría del Mandato Divino hace referencia a la manera en la que justificamos nuestro comportamiento; es una teoría sobre la base de los juicios morales. Esta teoría muestra su cara negativa cuando algunas personas justifican actos atroces refiriéndose al fondo religioso. Los terroristas religiosos (El terrorismo religioso islamista del tipo Al-Quaida o terroristas religiosos cristianos que matan a médicos abortistas en Estados Unidos) utilizan la religión para justificar su comportamiento. Deberías decir a esa gente: la religión nunca puede utilizarse para legitimar tu comportamiento moral.

Una vez hecho esto, admitimos que religión y moral tienen que estar separadas. Una separación de religión y moral es posible, y deseable también, bajo las actuales circunstancias del radicalismo religioso.

Un estado laico es un estado donde la religión nunca es perseguida por el gobierno ni consigue ningún privilegio por parte del estado. Un estado laico es neutralmente religioso.

-En función de la clasificación que hace en el libro, un Estado multirreligioso sería económicamente imposible y además discriminaría a los no creyentes, por tanto, la opción que considera más justa sería la del modelo laico, ¿de qué manera un estado laico puede albergar una sociedad multirreligiosa?

El estado laico es perfectamente capaz de defender la libertad religiosa. Podemos incluso expresar esto de manera más firme: el estado laico es el único estado que defiende la libertad de religión de una forma justa y no discriminatoria. La gente puede creer, pero eso es algo para su vida privada y también algo que pueden manifestar en público. La única cosa es: no debe ser subsidiado por el estado.

-Según la Iglesia Católica, el laicismo pone en peligro la libertad religiosa, ¿de qué tienen miedo?

Creo que la Iglesia Católica está equivocada en este aspecto: Católicos, Protestantes, Musulmanes, Budistas, Ateos, Agnósticos, etc, deben estar todos a favor del estado laico. Lo que preocupa a la Iglesia es que perdería su posición de privilegio. Esto es verdad, por supuesto, pero ninguna religión tendría una posición de privilegio frente al resto. Así que la Iglesia debería abandonar su privilegiado status; eso es más justo y a la larga inevitable también, porque habrá cada vez más religiones no cristianas en Europa; en España también.

-¿Cuál es el poder de la religión en la elaboración y aprobación de las leyes estatales? En España por ejemplo, una minoría religiosa está intentando paralizar la reforma de la Ley del Aborto que ha emprendido el gobierno.

En la asamblea legislativa los partidos religiosos pueden intentar efectuar cambios políticos en la base de (y de acuerdo con) sus propias convicciones religiosas. Al mismo tiempo espero que otros partidos traten de opononerse a tales políticas religiosas.

-¿Cree que existe como tal un terrorismo religioso? ¿No es arriesgado analizar el terrorismo religioso como un todo sin diferenciar sus factores sociales?

Ciertamente, creo que hay algo llamado "terrorismo religioso". Pienso que hay que creer a los terroristas religiosos cuando dicen que están motivados por la religión. Se refieren a un paraíso donde serán recompensados por lo que han hecho en esta vida y se refieren a pasajes de las escrituras para legitimar sus acciones. Piensan y operan con una visión del mundo religiosa.

Afortunadamente, esta no es la visión del mundo de la mayoría de creyentes, pero, tal y como Bernard Lewis ha dicho sabiamente "El terrorismo necesita sólo unos pocos". En otras palabras: no necesitas mucha gente para volar una estación de tren o asesinar a un escritor. Puede que confluyan factores sociales también, pero no creo que el terrorismo pueda ser explicado adecuadamente a causa de la pobreza (en ese caso, África estaría llena de terroristas, pero no es así).

-El caso de España, un estado que se autodefine como laico pero financia con fondos públicos a la Iglesia Católica, ¿es un caso aislado o es el modo habitual de actuación de otros estados laicos con su religión mayoritaria?

Es muy común que esos países digan "Somos neutrales con la religión" pero al mismo tiempo financien religiones. Pienso que es una equivocación, pero es la pura realidad y España no es el único país que sigue esta política un tanto contradictoria.

-¿Puede derivar un país como EE.UU., concebido bajo una idea clara de separación de estado y religión, en un radicalismo religioso?

No estoy seguro de entender la pregunta correctamente pero si quieres decir que en un país con una clara separación entre estado y religión es menos probable estimular el radicalismo religioso creo que estás en lo cierto. Lo que tenemos que hacer es educar a los ciudadanos como gente autónoma. Los estados deberían estimular respeto hacia la democracia, los derechos humanos y las normas de la ley. Así que el estado no tiene que ser neutral en todos los aspectos. No podemos ser neutrales hacia la "democracia". No obstante, tenemos que ser religiosamente neutrales.

-¿Cómo cree que ha evolucionado el peso de la religión con el paso del tiempo?

Al contrario de lo que esperábamos hace diez o veinte años, la religión se ha hecho más importante. Y no sólo la religión en general ha cobrado mayor importancia, sino que también lo mismo ha pasado con la religión radical. Eso requiere que el estado sea más activo a la hora de estimular virtudes no religiosas y una orientación en valores compartidos. Estos "valores compartidos" pueden derivarse de tradiciones religiosas. Cualquiera puede buscar inspiración en su religión. Pero si nos ponemos en contacto con nuestros conciudadanos deberíamos intentar encontrar algún terreno común y esto solo es posible si dejamos atrás nuestra religión en el sentido de que podemos encontrar razones para nuestros valores más allá de "Mi dios me ha revelado... ".


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Eels, el cíngaro y los monstruos


XAVIER VALIÑO
Ultrasónica




¿Hombre lobo? ¿Mr. E? ¿Mark Everett? No cuadra. Por mucho que nos aparezca con una barba a lo ZZ Top en las imágenes de su séptimo disco en estudio, Eels se sigue moviendo en un terreno que va del rock más mordaz al pop más actual. Poco sitio para los monstruos interiores que debería dejar salir si tenemos en cuenta sus antecedentes: padre muerto por ataque al corazón, hermana suicidada, madre muerta de cáncer y un primo y su mujer desaparecidos en uno de los aviones del 9 de septiembre. A pesar de la tragedia, E siempre ha tenido la fuerza suficiente para canalizar sus sentimientos a través de la música de una forma casi terapéutica.

Ya hace cuatro años desde la edición de tu último disco, pero no has parado. En primer lugar, nos gustaría que nos contases algo acerca de tu autobiografía, que ha sido destacada por su intensidad, su originalidad y su increíble historia, calificándolo como el mejor libro de auto-ayuda que no intenta ayudar a nadie.

- No es más que mi autobiografía. Se titula Things The Grandchildren Should Know, y hasta ahora no ha sido publicada en España. De todas formas, una editorial española ha comprado los derechos, la están traduciendo y la van a editar próximamente, aunque no sé muy bien cuándo saldrá; puede que a finales de este año. Aunque sé cuál es la editorial, ahora mismo no recuerdo su nombre. Me sorprende pero también me agrada que se publique en otros países.

Tengo entendido que Pete Townshend te acompañó en la lectura pública de parte de libro en Londres.

- Sí, es cierto. Ya hace un tiempo que conozco a Pete Townshend. Cuando me estaba formando musicalmente, The Who fueron uno de los grupos más importantes para mí, en especial el disco Quadrophenia.

Has participado en un documental sobre tu padre, Hugh Everett III (Parallel Worlds, Parallel Lives), que fue físico, creador de la teoría de los muchos mundos. Tengo entendido que murió en tus brazos sin que pudieras hacer nada por salvarlo. ¿Cuál fue exactamente tu papel en la película?

- En este caso, fue la BBC la que se puso en contacto conmigo para hacer este documental. Ellos tuvieron la idea. Yo nunca hubiera pensado en algo así. Fue una idea sorprendente. Estaba un tanto preocupado por ello. Pero finalmente me convencieron, y el resultado es excelente. Mi papel se reduce a estar delante de la cámara. Ni siquiera había un guión. Todo lo que hicieron fue contactar con la gente que conoció a mi padre y que todavía sigue viva, comprar unos billetes de avión y enviar al cámara, a la persona encargada del sonido y a mí a hablar con esa gente. Nadie sabía qué iba a pasar. Fue una gran experiencia en la que aprendí mucho sobre mi padre.

Después de 25 años desde la edición de tu primer disco, Bad Dude In Love (1985), supongo que tendrás que buscar nuevos retos para iniciar un nuevo álbum. ¿Cuál fue esta vez el motivo principal?

- Tanto el libro como la película fueron muy buenas experiencias, pero no hay nada que disfrute más que hacer música. En este caso, la principal inspiración fue mi barba. Una mañana me encontré delante del espejo y me di cuenta de que de alguna forma mi apariencia recordaba a un hombre lobo y que debería de escribir algo de música sobre ello.

Siendo así, es curioso que le pusieras un título en español.

- Bueno, lo cierto es que tenemos mucho cariño a nuestros seguidores españoles y queríamos de algún modo disculparnos por no haber ido de gira en los últimos tiempos por España.

Vaya, no suena muy creíble. Un título en español ya es algo, pero supongo que todos preferiríamos una gira por aquí.

- Je, je. Ya, me lo imagino. No sé si tocaremos por ahí con este disco. Simplemente lo hemos editado y ahora estamos esperando a que se decida por qué lugares pasaremos.

Lo que pretendía hace un momento es que explicases el tema del deseo como motivo principal de las canciones.

- Cuando empecé a pensar sobre la idea del hombre lobo, lo primero que me planteé es cómo sería su vida. Supuse que se movería por sus instintos, deseos y frustraciones. Y fue en ese momento cuando decidí que ése sería el motivo de las canciones del disco.

Hace unos años compusiste “I Want To Protect You”, una canción sobre proteger a alguien de los lobos, y ahora apareces con Hombre lobo. ¿Puedes explicar la relación?

- Creo que es interesante observar las cosas desde diferentes puntos de vista. Es cierto que aquel tema estaba escrito desde el punto de vista de alguien que protege a otros, así que ahora me parecía interesante tratar el mismo tema pero desde el punto de vista del lobo.

También has utilizado a Dog Faced Boy, uno de los personajes de uno de tus anteriores discos, Souljacker, para escribir las canciones de este álbum desde su perspectiva.

- Creo que es algo que no había hecho antes. He tomado un personaje de hace años, que entonces era un niño, para ver qué pasaría un tiempo después cuando ya hubiera crecido, un poco para utilizar perspectivas distintas en distintos momentos de la vida de alguien.

En una de las canciones dices: “No tenemos elección en asuntos del corazón”. ¿Seguro? ¿Es el destino?

- Bueno, siempre tenemos algunas posibilidades de elección. Pero también es cierto que cuando se trata de cuestiones como a quién amas, no hay mucho que puedas hacer.

En el disco has querido rendir un homenaje a tu inspiración. ¿Has sentido alguna vez el bloqueo creativo?

- Todavía estoy esperando que me llegue algo así. De hecho, en estos cuatro últimos años me planteé pasar un año sin escribir ni una sola canción, para ver si era capaz, y se puede decir que tuve éxito, aunque con una trampa: estaba en una larga gira por todo el mundo, así que la verdad es que no tenía tiempo para nada. Aún tengo que probar a quedarme un año en casa sin componer y ver si puedo.

Tocas el piano y la guitarra habitualmente. ¿Con qué instrumento tienes más facilidad?

- Intento tener muchos instrumentos a mi alcance para cuando me apetece escribir algo en mi estudio. Cuando utilizas demasiado uno y te encuentras cómodo con él, probablemente acabes componiendo algo similar a lo que ya has hecho antes. Es importante forzarte a mezclar las cosas y, si la cosa va muy bien con la guitarra, por ejemplo, debes ir al otro extremo y empezar con el órgano.

Se me ocurre ahora el caso de P J Harvey, quien hace dos años editó White Chalk, un disco compuesto enteramente al piano, instrumento que nunca antes había tocado.

- Ese disco es fabuloso, me encanta. Es inspirador ver cómo alguien logra algo así tocando por primera vez un instrumento.

Tú empezaste tocando la batería y luego te fuiste pasando a otros instrumentos, ¿no?

- Sí. Empecé tocando la batería cuando tenía 6 años. Después, compuse mis primeras canciones a los 11 años ya con el piano de mi madre. A los 17 empecé a tocar la guitarra. No sé, siempre he ido tocando muchos instrumentos, aunque no soy muy bueno con ninguno. Lo que mejor se me da todavía es la batería.

Siempre has estado en esa línea que va entre las intensas imágenes líricas y el formato pop para las canciones.

- Nunca pienso en ello, pero supongo que tienes razón, ya que crecí escuchando muchas clases de música que, en el fondo, tienen siempre una sensibilidad pop.

Tus canciones son muy visuales, al modo de los grandes contadores de historias.

- Gracias. Es algo difícil contar una historia en un espacio de tiempo tan pequeño, de una forma breve, haciéndolo simple, comprensible… Pero es la forma en la que me gusta escribir, llegando al meollo del asunto cuanto antes, mejor.

Una vez comentaste que de adolescente te marcó la autobiografía de Ray Charles, especialmente la frase en la que decía que lo más importante es encontrar lo que uno tiene de único. ¿Todavía te sigues guiando por esa línea?

- Totalmente. Encontrar eso es un proceso que lleva toda la vida. He encontrado algunas cosas que tengo especiales, pero todavía sigo buscando.

El año pasado editaste una colección de rarezas y caras B muy interesante, Useless Trinkets: B Sides, Soundtracks, Rarities & Unreleased 1996-2007.

- Siempre me ha parecido una buena idea ir dejando caer en los singles canciones que no entran en los álbumes por el motivo que sea. En los 80, cuando estaba en la cima de su creatividad, esperaba con impaciencia los singles de Prince para escuchar sus caras B.

Hace cuatro años vi un concierto tuyo en La Haya, en la gira con sección de cuerda, muy curioso: empezaba con un corto de animación ruso, luego un breve documental sobre el grupo y, por fin, salía la banda. Después hiciste dos giras más: una con formato rock y otra como dúo. ¿Es ésa una buena motivación para lanzarse a la carretera?

- Sí, es la mejor motivación, hacer algo distinto que no hayas hecho antes, no repetirte, tratar de que sea interesante también para ti. Creo que como músicos debemos enfrentarnos a retos así.

Hay una página web que sugiere que Eels deben tocar en Las Vegas.

- Bueno, de hecho hemos tocado alguna vez en Las Vegas, aunque no tan a menudo. Y, desde luego, no como Elvis Presley o alguno de estos artistas que ponen en cartel durantes meses o durante años en un hotel.

¿Qué recuerdos tienes ahora de tus tres primeros discos menos conocidos, Bad Dude In Love (1985), A Man Called E (1992) y Broken Top Shop (1993)?

- El primero de los discos no era exactamente un álbum, sino una maqueta que fue prensada en vinilo. Hace ya mucho tiempo desde que se editaron los otros dos, así que… Seguramente no sería muy feliz si los escuchase ahora, pero, en cualquier caso, era un hombre joven y forman parte de mi aprendizaje.

Por último, ¿cuál ha sido la mejor anécdota que te ha pasado?

- Anécdotas, umm. No sé qué es lo que andas buscando. ¿Puedes darme un ejemplo?

Pues, por ejemplo, una cena que compartieron Bob Dylan y Van Morrison con su contable en la que no se dijeron una palabra. Al finalizar, tras marcharse Dylan, Van Morrison le dijo a su contable: “Estaba en buena forma esta noche, ¿no crees?”

- Ésa es buena, sí. Pues ahora que hablas de Van Morrison recuerdo una cuando participé en el programa de Jools Holland en la BBC, en el que siempre hay como cinco bandas tocando unas frente a otras. En esta ocasión estábamos Van Morrison, John Legend y nosotros, entre otros. Yo fumaba un puro y John Legend pedía continuamente que apagara el puro, cosa que, por supuesto, no hice. Cuando el presentador nos dio paso, se pudo escuchar claramente a John Legend abucheándonos. Poco después, cuando pude hablar con Van Morrison, que es toda una leyenda, no como John Legend, fue muy cordial, y lo primero que me preguntó es si mi puro era cubano.

El CCCB revela la influencia del jazz en el arte del siglo XX

‘El segle del jazz’ reúne un millar de cuadros, carátulas, filmes y grabaciones. Matisse, Mondrian, Pollock y Basquiat están entre los artistas representados



GEMMA TRAMULLAS
El periódico de Catalunya




¿Qué hacen Louis Armstrong y Duke Ellington junto a Henry Matisse y Jackson Pollock? Es poco habitual que un centro de arte se atreva a considerar la música al mismo nivel que la pintura o la literatura, pero eso es precisamente lo que hace El segle del jazz, la exposición que el Centre de Cultura Contemporània (CCCB) presenta desde el próximo miércoles hasta el 18 de octubre, donde se reflejan las influencias del jazz en la pintura, la fotografía, el cine y la literatura del siglo XX. «Para mí, Armstrong y Ellington tienen la misma dimensión histórica que Picasso o Proust», afirma el filósofo francés Daniel Soutif, apasionado del jazz y comisario de esta muestra que ha pasado por París y Trento (Italia).

La ingente cantidad de material que reúne –1.000 objetos entre cuadros, carteles, pósters y fotografías de más de 150 artistas; 80 audiovisuales, 200 portadas de discos, 100 partituras— está dispuesto de manera que logra resucitar un momento mágico en la historia del arte, un episodio durante el que se generó un sentido de comunidad entre los artistas y se abrió un diálogo entre los distintos géneros creativos.

Las obras de Matisse (nueve láminas de la serie Jazz, de 1947), Mondrian (un estudio preparatorio para el cuadro Broadway Boogie Woogie, 1942), Jackson Pollock (un dibujo a tinta de 1943) y Jean-Michel Basquiat (King Zulu, 1986); el clarinete gigante de Claes Oldenburg (1992); las carátulas de vinilo de Andy Warhol (1956); las lecturas sobre la Beat Generation de Jack Kerouac (1959); las fotos de Carl Van Vechten y las proyecciones de series y filmes como Johnny Staccato, el detective-jazzman protagonizado por John Cassavetes, conversan con el ritmo sincopado de Louis Armstrong, Duke Ellington, Ornette Coleman, John Coltrane, Django Reinhardt, Miles Davis, Nat King Cole…

Este sentido de comunidad queda especialmente claro en la sección sobre el Harlem neoyorquino de los años 20 y, salvando las distancias, también en el apartado catalán de la exposición. «En Catalunya, el momento más relevante fue a principios de los 50 –cuenta Miquel Nogués, que ha investigado la relación entre jazz y cultura en Barcelona--. Alrededor de la resurgida sala Hot Club se dieron cita los miembros de Dau al Set y del Cobalto 49 (heredero del antiguo Adlan). Se montaban exposiciones de artistas que trabajaban el tema del jazz, como Antoni Tàpies, Joan Ponç, Modest Cuixart y Joan Josep Tharrats, se hacían números de la revista Dau al Set dedicados al jazz... Barcelona era la capital jazzística de España».

El segle del jazz permite disfrutar de obras de Tàpies (Spritual Song, 1951, y West and Blues, 1951), de Ponç (Beale Street Blues, 1952) o Guinovart (Blues, 1951), mientras se escucha parte del concierto de Louis Armstrong en Barcelona en 1955, en el Windsor Palace. Es una grabación rescatada y reeditada por el editor del sello Fresh Sound Records, que la halló en el mercado de Sant Antoni. El círculo se cierra con las fotografías del concierto, de Català-Roca.